La huelga golpea duro a Venezuela

Sectores petroleros se plegaron a la oposición, que pide la renuncia del presidente Hugo Chávez. Lo acusan de haber dividido al país entre ricos y pobres.

06 Diciembre 2002
CARACAS.- El presidente Hugo Chávez ordenó ayer patrullajes militares en las instalaciones petroleras del país y envió barcos de la Armada a desbaratar un paro de tripulantes de varios buques cisterna, que se adhirieron a la movilización general antichavista. Chávez condenó el boicot de la oposición que ha llegado a afectar embarques y refinación de crudo. La huelga para presionar al mandatario a que abandone el poder o acepte adelantar las elecciones, se agravó en la cuarta jornada al llegar a la vital industria petrolera, corazón de la economía del quinto exportador mundial de crudo.
Venezuela enviará hoy notificaciones a sus clientes sobre la demora de sus exportaciones de crudo y productos. "Vamos a enviar algunas cartas de fuerza mayor", dijo un vocero de la empresa estatal.

Un complot
Chávez, sacado fugazmente del poder en abril durante otra huelga similar, denunció que se trata de un plan para derrocarlo y dijo que está tomando medidas para mantener la operatividad de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). El militar retirado asumió la presidencia en 1999, tras ganar en unas elecciones democráticas seis años después de liderar un fallido golpe de Estado. "Está en marcha un plan que pretende derrocar al gobierno constitucional utilizando cualquier método", dijo al hacer un llamado a los oficiales para que no se dejen tentar por los opositores del gobierno.

El referéndum
Los enemigos políticos del presidente lo acusan de haber dividido al país entre ricos y pobres, de querer instaurar un régimen comunista similar al cubano y de haber arruinado a la economía con su "revolución bolivariana". Los líderes de la oposición extendieron a un quinto día el paro convocado por empresarios, sindicatos y partidos políticos. El objetivo es presionar al presidente para que acepte la realización de un referéndum consultivo, previsto para el 2 de febrero, sobre su renuncia y la convocatoria a elecciones anticipadas. Tanto Chávez como la Corte Suprema de Justicia consideran inconstitucional esta consulta, pero no opina así el máximo tribunal electoral que autorizó el pedido formulado por la oposición.El clima social se caldeó ayer con episodios de saqueos de comercios en la capital y en ciudades del interior. (Reuter)

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