Cosquín.- (Por Ricardo Kaliman).- Aunque hoy prefieren presentarse como MJC, en 2006, cuando ganaron el festival pre Cosquín en el rubro conjunto instrumental, tenían un nombre más desarrollado: eran el Trío Martínez-Jaurena-Ciavattini. Si el nombre se achicó, quizá por razones prácticas, la experiencia de estos tres talentosos instrumentistas ha crecido en dirección inversa. De regreso de una exitosa y enriquecedora gira de un mes en España, MJC se ha presentado por tercer año consecutivo en el escenario mayor, y va camino a convertirse en un número fijo. Su formación en las más sofisticadas técnicas instrumentales y de composición, como estudiantes de Música en la Universidad Nacional de Córdoba, se pone claramente en evidencia en sus actuaciones en escena. El motivo característico de “Pobre corazón” y hasta el ritmo propio del bailecito, por ejemplo, se pierde y regresa, en su interpretación, entre inspiradas improvisaciones y audaces variaciones y vuelos armónicos. ¿Es folclore todavía lo que hacen? Para ellos, definitivamente, sí.
“Por nuestra misma crianza”, asegura Mauro Ciavattini, el saxofonista del grupo, “sentimos una obligación directa de hacer folclore viejo, el de la raíz”. Jorge Martínez, pianista de Pirané, Formosa, agrega: “La tradición, la familia, nos ha puesto en el folclore. Siempre estuve, desde chico, en los festivales y aprendí danza folclórica”; y agrega, en tono revelador: “Mauro ha ganado concursos de malambo”. Al mismo tiempo, explica Ciavattini, “sentimos una obligación, cuando hacemos los arreglos, por hacer un folclore que podemos llamar actual”.
El grupo aspira a una búsqueda constante dentro de una continuidad, que se enriquece con el conocimiento de otras músicas, como la clásica o el jazz. “Empezamos con esto porque al principio queríamos hacer jazz y el jazz que hacíamos nos sonaba a folclore. Tomamos conciencia, y decidimos disfrutarlo y a enriquecer nuestro folclore con otras músicas, en vez de hacerlo al revés”. Con humor, agrega todavía: “hoy se habla mucho de folclore de fusión; a nosotros nos preocupa que no sea de confusión”.