
AL BUSCAR TRABAJO. El formato, las palabras clave y los errores que te pueden dejar fuera. / FREEPIK

Buscar trabajo puede ser frustrante, especialmente cuando el currículum vitae parece perderse en el camino. Lo que muchos no saben es que, antes de llegar a una persona, la mayoría de los CV pasa primero por un filtro automático que decide si sigue en carrera o queda descartado en segundos. No evalúa talento ni potencial: evalúa si el documento puede ser leído correctamente por el sistema.
Estos filtros se llaman ATS (Applicant Tracking System) y hoy son utilizados por empresas de todos los tamaños para ordenar, clasificar y seleccionar candidatos. Si el CV no está diseñado de manera compatible, puede quedar afuera aunque el perfil sea ideal para el puesto.
¿Qué es un ATS y por qué importa? Un ATS es un software que analiza currículums como si fueran textos: busca palabras clave, secciones reconocibles y formatos simples. Cuando el diseño es demasiado gráfico, el archivo no es el correcto o el lenguaje no coincide con la búsqueda, el sistema no logra interpretar la información y descarta automáticamente al candidato. En otras palabras, el problema no suele ser el contenido, sino la forma.
Cómo saber si un CV es compatible
No hace falta ser experto en tecnología para detectarlo. Algunas señales clave:
Formato del archivo: lo más recomendable es un archivo Word (.docx) o un PDF en texto plano. Los CV escaneados, en imagen o con gráficos incrustados suelen ser ilegibles para el sistema.
Estructura clara: los ATS reconocen secciones tradicionales como Experiencia laboral, Educación o Habilidades. Los títulos creativos pueden confundir al software.
Lenguaje directo: los sistemas buscan coincidencias exactas. Si la oferta dice “Excel avanzado”, eso mismo debería figurar en el CV.
Diseño simple: una sola columna, sin íconos, tablas ni barras de progreso. Lo que se ve lindo, muchas veces no se lee bien.
Un truco rápido es la prueba del bloc de notas: copiar y pegar el CV en un documento de texto plano. Si se lee ordenado, el ATS probablemente también pueda hacerlo.
EJEMPLOS. El de la izquierda pasaría los filtros ATS, mientras que el de la derecha no. / LA GACETA
Buenas prácticas para pasar los filtros
Un CV compatible con ATS no tiene por qué ser aburrido, pero sí claro:
- Usar tipografías clásicas y tamaños estándar.
- Incluir palabras clave que aparezcan en la oferta laboral.
- Respetar encabezados tradicionales.
- Describir logros concretos y medibles, no solo tareas.
- Usar viñetas para ordenar la información.
- Evitar tablas, gráficos, imágenes y abreviaturas confusas.
- Cuidar que los datos de contacto estén en el cuerpo del texto y no en encabezados o pies de página.
REDACCIÓN. Con palabras clave, el documento puede ser leído correctamente por el sistema. / REDACCIÓN CV
Los errores más comunes
Entre los motivos más frecuentes de descarte automático aparecen: plantillas muy gráficas, CV enviados como imagen, información clave mal ubicada o textos genéricos que no coinciden con la búsqueda del puesto.
Superar un ATS no es hacer trampa, es asegurarse de que el CV llegue a quien tiene que leerlo. Recién después de esa primera barrera, la experiencia, las habilidades y el recorrido profesional pueden jugar a favor.
Adaptar el currículum a estos sistemas puede marcar la diferencia entre quedar afuera o avanzar en un proceso de selección. En un mercado laboral cada vez más digital, entender cómo funcionan los filtros automáticos es parte del juego.







