06 Diciembre 2002 Seguir en 
En los taxis, en los quioscos o en los bares ya se hace más fácil pagar con bonos de $ 5 o $ 10 porque ahora sí dan el vuelto. Lentamente, en la medida en que el Gobierno nacional fue concretando más envíos de fondos (en efectivo o en Lecop) y por la tanto fue cayendo la demanda del dinero real, también fueron reapareciendo las monedas.
En el Banco Nación, que es el proveedor del dinero metálico para la provincia, siempre sostuvieron que la cantidad de monedas que Tucumán recibía no se había modificado. La cantidad no puede divulgarse por razones de seguridad. Pero lo cierto es que los pequeños comerciantes guardaban las monedas para hacer frente a los pagos en efectivo a proveedores, de manera que el metálico salía de la provincia.
Los vales
En tanto, los vales (en taxis y almacenes de barrio sobre todo) habían cobrado preponderancia. Hoy esa alternativa, aunque no ha desaparecido, se utiliza en un porcentaje menor.
"Hasta hace un mes no podía tomar un café si no tenía las monedas para pagar, pero ahora sí me aceptan hasta bonos de $ 10", comentó la dueña de un negocio de la peatonal Muñecas. La empleada del local agregó que el viaje en taxi hasta su casa siempre le costaba 20 o 30 centavos más. "Es que no me daban el vuelto, pero ahora el taxista me dice que tiene menos problemas para conseguir las monedas", añadió.
La situación se vincula a la caída de la demanda de efectivo y a la escasez de bonos que persiste en la plaza. El efectivo sigue depreciándose y en las cuevas se "paga" por la moneda nacional no más del 9,5%. "No nos interesa mucho ?comprar? efectivo porque no tenemos bonos?, confesó el encargado de una casa de canje.
En cambio, para convertir los bonos en efectivo, el comportamiento de los cambistas sigue siendo dispar. El canje se consigue mediante una quita de hasta el 9,5% en algunas casas, mientras que en otras siguen haciendo un descuento del 11%.
En el Banco Nación, que es el proveedor del dinero metálico para la provincia, siempre sostuvieron que la cantidad de monedas que Tucumán recibía no se había modificado. La cantidad no puede divulgarse por razones de seguridad. Pero lo cierto es que los pequeños comerciantes guardaban las monedas para hacer frente a los pagos en efectivo a proveedores, de manera que el metálico salía de la provincia.
Los vales
En tanto, los vales (en taxis y almacenes de barrio sobre todo) habían cobrado preponderancia. Hoy esa alternativa, aunque no ha desaparecido, se utiliza en un porcentaje menor.
"Hasta hace un mes no podía tomar un café si no tenía las monedas para pagar, pero ahora sí me aceptan hasta bonos de $ 10", comentó la dueña de un negocio de la peatonal Muñecas. La empleada del local agregó que el viaje en taxi hasta su casa siempre le costaba 20 o 30 centavos más. "Es que no me daban el vuelto, pero ahora el taxista me dice que tiene menos problemas para conseguir las monedas", añadió.
La situación se vincula a la caída de la demanda de efectivo y a la escasez de bonos que persiste en la plaza. El efectivo sigue depreciándose y en las cuevas se "paga" por la moneda nacional no más del 9,5%. "No nos interesa mucho ?comprar? efectivo porque no tenemos bonos?, confesó el encargado de una casa de canje.
En cambio, para convertir los bonos en efectivo, el comportamiento de los cambistas sigue siendo dispar. El canje se consigue mediante una quita de hasta el 9,5% en algunas casas, mientras que en otras siguen haciendo un descuento del 11%.







