El comercio del sur depende del pago a estatales

"En la economía nacional se ven algunos leves síntomas de recuperación que deberían trasladarse a la provincia", dijo Humberto Roldán, secretario del Centro de Defensa Comercial del Sur.

06 Diciembre 2002
Las perspectivas de las tradicionales ventas de fin de año tienen sus matices en el sur de la provincia, donde el ritmo económico lo marcan, con más fuerza que en la capital, las actividades agrícolas, especialmente la caña de azúcar y los citrus. La esperanza, entonces, está puesta en que se pague a tiempo a los empleados públicos para que estos puedan motorizar el comercio.
"Si se cumple el cronograma de pagos que ha anunciado el ministro (Osvaldo Jaldo) habrá un movimiento importante en la plaza, porque se juntarán aguinaldo y sueldo y la gente podrá comprar lo que necesita para las fiestas y para mantenerse todo el el mes, y hasta le puede quedar algún extra para los regalos", aseguró el comerciante de Monteros Regino Amado.
Agregó que aunque el público no gaste montos grandes, las ventas van a ser mejores que el año pasado, cuando, raíz de las convulsiones políticas y económicas de diciembre, no se vendió nada. Añadió que los comercios, en general, no están haciendo stock por la falta de financiación; compran sólo lo que calculan que se puede vender.
Humberto Roldán, secretario del Centro de Defensa Comercial del Sur, de Concepción, tiene la misma visión optimista. "En la economía nacional se ven algunos leves síntomas de recuperación que deberían trasladarse a la provincia. De todos modos, nosotros ya no contamos con los ingresos que puedan venir de la producción agrícola; hoy dependemos más bien de los empleados públicos", señaló.
Roldán dijo que el empresariado tiene puestas sus esperanzas en la sanción de la ley que permitirá que el Gobierno pague la deuda de $70 millones de las operatorias vencidas de canje de Bocade. "Eso le va a permitir al comercio juntarse con un capital de trabajo y disponer de los medios suficientes como para hacer ofertas que les convengan a los clientes", sostuvo.

Pesimismo
Víctor Brodercen, presidente del Centro de Comerciantes de Monteros, en cambio, se mostró más pesimista. "Con el alza de las tarifas de luz y de gas, la gente va a tener menos plata para comprar cosas para las fiestas de fin de año", lamentó.
Considera que habrá un aumento en la morosidad del pago de las cuotas de los créditos y que la situación no va a mejorar hasta mayo, cuando se produzca el cambio de gobierno. "Sólo entonces se conocerán las reglas de juego y podrá haber estabilidad, dijo.

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