05 Diciembre 2002 Seguir en 
BAGDAD.- Un día después de las inspecciones de armas en uno de los palacios presidenciales iraquíes, hecho que ocurrió por primera vez desde la guerra del golfo Pérsico, el presidente de EE.UU., George W. Bush, reclamó tareas más agresivas por parte de los expertos de la ONU Estados Unidos. Bush exigió más equipos de inspectores y observaciones rápidas en todo Irak porque, dijo, es seguro que el régimen de Saddam Hussein esconde armas prohibidas.
Bush volvió a la carga contra Irak desde Washington, mientras el premier británico Tony Blair, su principal aliado para una eventual coalición que enfrente a Bagdad, dijo que Hussein puede evitar la guerra si se desarma totalmente. En esta ofensiva se sumó el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, quien aseguró que Estados Unidos cuenta con el apoyo de una coalición muy fuerte para un eventual ataque contra Irak.
El contraataque
Mientras, Irak insistió en que no tiene armas de exterminio masivo, y que lo demostrará con la entrega de su declaración sobre armamentos, el próximo 7, y el resultado de las inspecciones del desarme de la ONU. Sin embargo, el vicepresidente iraquí, Taha Ramadan, denunció ayer que los inspectores de la ONU trabajan para el espionaje de Estados Unidos y de Israel, y que su misión en Irak es localizar sitios sensibles para facilitar la invasión estadounidense. Los inspectores visitaron ayer la principal instalación nuclear iraquí y un centro que en el pasado producía armas químicas. De este último extrajeron obuses de gas mostaza que detectaron en 1998.
La declaración
La lista de armas que que entregará Irak a la ONU será muy voluminoso e incluirá nuevos elementos sobre lugares y actividades llevadas a cabo entre 1998 y 2002, durante la ausencia de los inspectores, dijo un vocero de Bagdad. Irak incluirá en la declaración las actividades biológicas, nucleares y químicas no prohibidas específicamente por la ONU. También dará detalles de la fabricación de misiles ocurridas en los últimos cuatro años, durante la ausencia de los inspectores en país, precisó el funcionario. (Reuter)
Bush volvió a la carga contra Irak desde Washington, mientras el premier británico Tony Blair, su principal aliado para una eventual coalición que enfrente a Bagdad, dijo que Hussein puede evitar la guerra si se desarma totalmente. En esta ofensiva se sumó el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, quien aseguró que Estados Unidos cuenta con el apoyo de una coalición muy fuerte para un eventual ataque contra Irak.
El contraataque
Mientras, Irak insistió en que no tiene armas de exterminio masivo, y que lo demostrará con la entrega de su declaración sobre armamentos, el próximo 7, y el resultado de las inspecciones del desarme de la ONU. Sin embargo, el vicepresidente iraquí, Taha Ramadan, denunció ayer que los inspectores de la ONU trabajan para el espionaje de Estados Unidos y de Israel, y que su misión en Irak es localizar sitios sensibles para facilitar la invasión estadounidense. Los inspectores visitaron ayer la principal instalación nuclear iraquí y un centro que en el pasado producía armas químicas. De este último extrajeron obuses de gas mostaza que detectaron en 1998.
La declaración
La lista de armas que que entregará Irak a la ONU será muy voluminoso e incluirá nuevos elementos sobre lugares y actividades llevadas a cabo entre 1998 y 2002, durante la ausencia de los inspectores, dijo un vocero de Bagdad. Irak incluirá en la declaración las actividades biológicas, nucleares y químicas no prohibidas específicamente por la ONU. También dará detalles de la fabricación de misiles ocurridas en los últimos cuatro años, durante la ausencia de los inspectores en país, precisó el funcionario. (Reuter)







