05 Diciembre 2002 Seguir en 
Con demasiada frecuencia, en las estrechas calles del centro de nuestra ciudad se embotella el tránsito. Muchas veces el problema es causado por manifestaciones de protesta, que determinan el cierre forzoso de algunas arterias y la consecuente sobrecarga de las cercanas. Pero en muchas otras ocasiones, las dificultades se suscitan por el estacionamiento indebido de automotores -generalmente taxis o remises- en puntos que, de acuerdo con las ordenanzas, debieran estar libres.
Se trata de un recurrente tema de nuestro comentario, que pareciera imposible de solucionar. En efecto, las normas de estacionamiento ostentan un triste liderazgo en lo que a inobservancia se refiere, ya que en San Miguel de Tucumán los automovilistas se detienen donde se les da la gana. Es curioso que los inspectores municipales miren sistemáticamente hacia otro lado cuando se trata de esta infracción. Evidentemente, mientras esto ocurra, los embotellamientos seguirán complicando la circulación de nuestra ciudad.
Nos parece urgente operar un cambio en esta tesitura. Las ordenanzas deben ser cumplidas por todos, y quien no lo entienda así debe recibir las sanciones correspondientes.
Se trata de un recurrente tema de nuestro comentario, que pareciera imposible de solucionar. En efecto, las normas de estacionamiento ostentan un triste liderazgo en lo que a inobservancia se refiere, ya que en San Miguel de Tucumán los automovilistas se detienen donde se les da la gana. Es curioso que los inspectores municipales miren sistemáticamente hacia otro lado cuando se trata de esta infracción. Evidentemente, mientras esto ocurra, los embotellamientos seguirán complicando la circulación de nuestra ciudad.
Nos parece urgente operar un cambio en esta tesitura. Las ordenanzas deben ser cumplidas por todos, y quien no lo entienda así debe recibir las sanciones correspondientes.







