15 Enero 2008 Seguir en 
BOGOTA, Colombia.- El presidente colombiano, Alvaro Uribe, prometió que dejará de calificar como terroristas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) si avanza, con buena fe y seriedad, una negociación de paz que permita detener el violento conflicto.
El mandatario, quien asistió en Guatemala a la asunción del presidente Alvaro Colom, respondió implícitamente a un pedido de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, quien le pidió dejar de llamar terroristas a las dos principales guerrillas locales, las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), como condición para facilitar las conversaciones de paz.
Chávez también pidió reconocer el estado de beligerancia a los rebeldes después de participar de la liberación de dos políticas, que permanecieron secuestradas por ese grupo rebelde alrededor de seis años.
"En el momento que hagan demostraciones de buena fe y quieran negociar la paz, el Gobierno está dispuesto a concederle todos los beneficios dentro de nuestra Constitución para facilitar ese proceso", declaró Uribe. "Sería el primero que dejaría de llamarlos terroristas y que le pediría al mundo que, como una contribución, tampoco lo haga", agregó.
Uribe recordó que su gobierno le concedió a cuatro líderes de esa guerrilla un reconocimiento político y les suspendió las órdenes de captura para facilitar conversaciones de paz.
Suspenderían los secuestros
El mandatario colombiano, quien lidera una agresiva estrategia contra la guerrilla con el apoyo de Estados Unidos, ratificó que son organizaciones terroristas porque secuestran, asesinan, usan explosivos y se financian del narcotráfico.
Las FARC -que cuentan con 17.000 combatientes- y el ELN -con unos 5.000 hombres en armas- son organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea. Esa denominación impide a personas, gobiernos y empresas tener contacto con ese grupo e implica el congelamiento de fondos y de activos.
El estado de beligerancia les permitiría obtener un reconocimiento como Estado dentro de Colombia y establecer relaciones comerciales y diplomáticas con Gobiernos, mientras que sus dirigentes podrían desplazarse libremente por el mundo.
En ese caso, se verían obligadas a suspender el secuestro, el uso de explosivos y acatar plenamente el Derecho Internacional Humanitario. Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela se encuentran paralizadas desde noviembre, después de que Uribe suspendió la mediación de Chávez. (Reuters)
El mandatario, quien asistió en Guatemala a la asunción del presidente Alvaro Colom, respondió implícitamente a un pedido de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, quien le pidió dejar de llamar terroristas a las dos principales guerrillas locales, las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), como condición para facilitar las conversaciones de paz.
Chávez también pidió reconocer el estado de beligerancia a los rebeldes después de participar de la liberación de dos políticas, que permanecieron secuestradas por ese grupo rebelde alrededor de seis años.
"En el momento que hagan demostraciones de buena fe y quieran negociar la paz, el Gobierno está dispuesto a concederle todos los beneficios dentro de nuestra Constitución para facilitar ese proceso", declaró Uribe. "Sería el primero que dejaría de llamarlos terroristas y que le pediría al mundo que, como una contribución, tampoco lo haga", agregó.
Uribe recordó que su gobierno le concedió a cuatro líderes de esa guerrilla un reconocimiento político y les suspendió las órdenes de captura para facilitar conversaciones de paz.
Suspenderían los secuestros
El mandatario colombiano, quien lidera una agresiva estrategia contra la guerrilla con el apoyo de Estados Unidos, ratificó que son organizaciones terroristas porque secuestran, asesinan, usan explosivos y se financian del narcotráfico.
Las FARC -que cuentan con 17.000 combatientes- y el ELN -con unos 5.000 hombres en armas- son organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea. Esa denominación impide a personas, gobiernos y empresas tener contacto con ese grupo e implica el congelamiento de fondos y de activos.
El estado de beligerancia les permitiría obtener un reconocimiento como Estado dentro de Colombia y establecer relaciones comerciales y diplomáticas con Gobiernos, mientras que sus dirigentes podrían desplazarse libremente por el mundo.
En ese caso, se verían obligadas a suspender el secuestro, el uso de explosivos y acatar plenamente el Derecho Internacional Humanitario. Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela se encuentran paralizadas desde noviembre, después de que Uribe suspendió la mediación de Chávez. (Reuters)








