15 Enero 2008 Seguir en 
Bogotá.- El rechazo a la petición del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a Latinoamérica y a la Unión Europea (UE) de que eliminen el estatus de terroristas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN) se acrecentó por parte de diversos sectores de la comunidad internacional. El portavoz de la UE, Jesús Carmona, dijo que ante los crímenes de lesa humanidad que han cometido las guerrillas no existe posibilidad de que les quiten ese calificativo.
“Para ser retirada una organización debe haber dado muestra de que ya no comete actos terroristas, y eso no ha sucedido” agregó. Para el ex presidente colombiano, Andrés Pastrana aceptar ese pedido sería un “imposible moral” para la nación.
“Perdone si no seguimos ese consejo”, respondió el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, al ser interrogado sobre la posición de Estados Unidos al pedido de Chávez. “Las FARC no efectuaron cambios en su forma de comportarse que merezca que sean retiradas de la lista de organizaciones terroristas.”
En tanto, el ministro de relaciones exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, dijo que lo importante en relación con las FARC es contemplar sus acciones, no la denominación que se les otorgue.
El mediador
Mélanie Delloye, hija de la rehén, Ingrid Betancourt, apoyó la continuidad de Chávez como mediador, y expresó que “otorgar la categoría de fuerza beligerante a la guerrilla podría permitir el diálogo con el gobierno de Alvaro Uribe y abrir un camino hacia la paz en Colombia”. (DPA-AFP-NA)
“Para ser retirada una organización debe haber dado muestra de que ya no comete actos terroristas, y eso no ha sucedido” agregó. Para el ex presidente colombiano, Andrés Pastrana aceptar ese pedido sería un “imposible moral” para la nación.
“Perdone si no seguimos ese consejo”, respondió el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, al ser interrogado sobre la posición de Estados Unidos al pedido de Chávez. “Las FARC no efectuaron cambios en su forma de comportarse que merezca que sean retiradas de la lista de organizaciones terroristas.”
En tanto, el ministro de relaciones exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, dijo que lo importante en relación con las FARC es contemplar sus acciones, no la denominación que se les otorgue.
El mediador
Mélanie Delloye, hija de la rehén, Ingrid Betancourt, apoyó la continuidad de Chávez como mediador, y expresó que “otorgar la categoría de fuerza beligerante a la guerrilla podría permitir el diálogo con el gobierno de Alvaro Uribe y abrir un camino hacia la paz en Colombia”. (DPA-AFP-NA)









