03 Diciembre 2002 Seguir en 
ANKARA.- Turquía, un país miembro de la OTAN, dijo el martes que abriría sus bases a la aviación estadounidense para operaciones militares contra Irak en caso de que Washington lance una ofensiva contra el vecino del sur.
Turquía, un país musulmán, podría desempeñar un papel central en un ataque contra Irak, cuyo gobierno es acusado de desarrollar armas de exterminio masivo.
Estados Unidos ya utiliza bases aéreas en Turquía para los aviones norteamericanos y británicos que patrullan la zona de exclusión de vuelos en el norte de Iraq desde el fin de la guerra del Golfo en 1991.
"Lo que queremos decir con cooperación es abrir las bases y abrir las instalaciones para su uso", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Yasar Yakis, en una conferencia de prensa en Ankara tras reunirse con el secretario británico de Relaciones Exteriores, Jack Straw.
"Creemos que no debe quedar ninguna piedra sin voltear antes de recurrir a una acción militar", explicó Yakis.
"Sin embargo, si no puede evitarse, entonces por supuesto que cooperaremos con Estados Unidos, porque es nuestro gran aliado y tenemos excelentes relaciones con Estados Unidos", agregó.
Cuando se le preguntó si la cooperación de Turquía incluiría facilidades para lanzar ataques, Yakis respondió: "Sí, si usted se refiere a bases aéreas, sí, serán abiertas" y señaló también que su gobierno continuaba esperando que el conflicto con Iraq se resuelva pacíficamente.
El subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Paul Wolfowitz, también llegó el martes a Ankara para buscar respaldo a una posible acción militar contra Irak.
"Nuestro objetivo es mostrar (...) que ahora no estamos jugando, que Irak tiene que desarmarse y abandonar todas sus armas de exterminio masivo, voluntariamente si es posible, por la fuerza si es necesario", expresó Wolfowitz a los periodistas."Nuestro objetivo ahora es convencer al presidente iraquí, Saddam Hussein, de que hablamos en serio, de que el mundo habla en serio, que la cooperación entre Estados Unidos y Turquía es seria, que es nuestra esperanza de lograr resolver pacíficamente esta crisis", explicó tras reunirse con el primer ministro turco, Abdullah Gul. (Reuter)
Turquía, un país musulmán, podría desempeñar un papel central en un ataque contra Irak, cuyo gobierno es acusado de desarrollar armas de exterminio masivo.
Estados Unidos ya utiliza bases aéreas en Turquía para los aviones norteamericanos y británicos que patrullan la zona de exclusión de vuelos en el norte de Iraq desde el fin de la guerra del Golfo en 1991.
"Lo que queremos decir con cooperación es abrir las bases y abrir las instalaciones para su uso", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Yasar Yakis, en una conferencia de prensa en Ankara tras reunirse con el secretario británico de Relaciones Exteriores, Jack Straw.
"Creemos que no debe quedar ninguna piedra sin voltear antes de recurrir a una acción militar", explicó Yakis.
"Sin embargo, si no puede evitarse, entonces por supuesto que cooperaremos con Estados Unidos, porque es nuestro gran aliado y tenemos excelentes relaciones con Estados Unidos", agregó.
Cuando se le preguntó si la cooperación de Turquía incluiría facilidades para lanzar ataques, Yakis respondió: "Sí, si usted se refiere a bases aéreas, sí, serán abiertas" y señaló también que su gobierno continuaba esperando que el conflicto con Iraq se resuelva pacíficamente.
El subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Paul Wolfowitz, también llegó el martes a Ankara para buscar respaldo a una posible acción militar contra Irak.
"Nuestro objetivo es mostrar (...) que ahora no estamos jugando, que Irak tiene que desarmarse y abandonar todas sus armas de exterminio masivo, voluntariamente si es posible, por la fuerza si es necesario", expresó Wolfowitz a los periodistas."Nuestro objetivo ahora es convencer al presidente iraquí, Saddam Hussein, de que hablamos en serio, de que el mundo habla en serio, que la cooperación entre Estados Unidos y Turquía es seria, que es nuestra esperanza de lograr resolver pacíficamente esta crisis", explicó tras reunirse con el primer ministro turco, Abdullah Gul. (Reuter)







