CARTAS DE LECTORES

03 Diciembre 2002
REPAVIMENTACION
Estuve de paso por mi ciudad natal y, entre otras varias, me hice estas preguntas: ¿era necesario pavimentar cuadras en perfecto estado de conservación como las de calle San Martín? ¿Se pensó en el formidable impulso edilicio que se daría si con ese dinero se pavimentasen, por ejemplo, avenidas como América, desde Colombia; Francisco de Aguirre, desde Ejército del Norte; Independencia, desde Colón? ¿Era necesario empezar la pavimentación en plena época de lluvias? ¿ Era necesario paralizar el comercio (con la miseria existente), generar el caos de tránsito e incomodar a los vecinos, en el mes de las Fiestas? ¿ Por qué se trabaja en horario comercial (siesta incluida), respetando el sábado inglés y el domingo y que en un mes no pudo completar ni siquiera dos cuadras? Me informaron que seguirán rompiendo otras cuadras sin concluir aún la repavimentación de la primera.

Raúl Albanessi
raul848@hotmail.com


LA ETICA
El propósito de Platón en su libro "La República o el Estado" es el estudio de lo justo y de lo injusto, y la demostración de la necesidad moral, tanto para el Estado como para el individuo, de regir toda su conducta según la justicia; esto es, según la virtud o, más precisamente, según la idea del bien, principio de buen orden para las sociedades y para las almas. Según el filósofo ateniense, el ideal de una sociedad perfecta y dichosa estriba en que la política esté subordinada a la ética, sin la cual esta degenera en ambiciones personales o en defensa de intereses. Platón escribió su libro en diez rollos de papiro entre los años 375 y 370 AC. Algún parecido de la sociedad perfecta y dichosa de Platón con la realidad de la actual sociedad tucumana es meramente una alucinación.

Roberto Walter Sehringer
trade@internoa.com


LOS DEPREDADORES
Los políticos y los funcionarios son como las gallinas que están en los palos más altos del gallinero y siempre ensucian a las que están más abajo. Recuerdo una frase de Agapito Chancalay: "los funcionarios, desde lo alto de la Casa de Gobierno, lo miran al pueblo, que periódicamente se reúne para protestar, como hormiguitas y les tiran las miguitas de sus opíparos banquetes". Otro gran periodista, Miguel Hynes O?Connor, expresaba en sus Cartas a mi Ñaña: "pueblo bruto, ebrio y desnutrido, ¡reaccionen!, si no se comerán sus ?ampargastas? que ya están color de bife crudo". La situación reinante ha pasado los límites de lo imaginable. La hecatombe puede producirse en cualquier momento; una posible guerra civil puede arrasar con todo. Y esto no es incitación a la violencia; son premoniciones factibles de ser cumplidas. Ya lo dijo Perón: "cuando los pueblos están hartos de injusticia, pueden hacer tronar el escarmiento". Recordemos que el Sha de Persia tenía una guardia personal de 10.000 hombres y lo mismo cayó; el dictador Adolfo Hitler creía que los alemanes eran una raza superior y terminó suicidándose en su propio búnker; Alejandro I, soberano de todas las Rusias, fue destronado y asesinado con toda su familia; el Soviet también fue destruido y sus dirigentes, asesinados. Lo peor le sucedió a Mussolini, dictador de Italia: luego de destronado, muerto y vejado por su propio pueblo, fue colgado cabeza abajo junto a su amante, Clara Pettacci, para que el mundo entendiera que las actuaciones denigrantes se pagan en este mundo. Espero que lo sucedido en distintas épocas de la humanidad nos sirva como experiencia para terminar con los depredadores de nuestra querida patria.

Waldino Maldonado
24 de Septiembre 233
S.M. de Tucumán


MALA ADMINISTRACION
Mientras el dinero siga siendo administrado por los políticos sólo será usado en campañas de ese tenor. Los niños seguirán pagando las consecuencias como hasta ahora y seguiremos comprometiendo el futuro de la patria. Los ciudadanos comunes hemos dado muestras de ser más honestos y capaces que muchos políticos. De hecho, el porcentaje de políticos profesionales o con estudios especializados es mínimo, porque la gente capaz y habilitada en general no interviene en esa materia. Sin discriminar a nadie, lo que digo es que con las sumas exorbitantes que cobran debieran sentir la obligación de perfeccionarse, pero la realidad muestra que sólo les interesa llenarse los bolsillos durante el tiempo que duran sus mandatos.

Norma Nelegatti de Matías
ynelegatti@hotmail.com


LAS REGLAS DEL DEBER
El 18/1/1861 es cerrado el diario "El Nacional", de Buenos Aires, debido a un artículo de un periodista tucumano de 24 años: Nicolás Avellaneda. Su verdugo le escribe (1/3/1861): "le he quitado de sus manos un arma peligrosa, para evitar que nos dañase con ella". Avellaneda le responde que no le guarda rencor. Me vino esto a la memoria al leer en la revista "Gente" que el gobernador Miranda "no cree en La Gaceta". Ya siendo ministro de Educación de Sarmiento, Avellaneda decía en el Congreso (19/6/1869): "la prensa y la palabra hablada son libres, para que de ellas surja ese imperio de la opinión que controla y vigila, y que tantas veces se impone a los poderes públicos en su marcha". ¿Podrá repetir Miranda el discurso del ya presidente Avellaneda, en el balcón de la casa de sus padres, tras 19 años de ausencia en Tucumán? "He tropezado con muchos en este camino de las ambiciones, que viene tan lleno de gentes, pero nunca deserté de las reglas del deber... puedo pues, comparecer, delante de la sombra de mis padres y delante de vosotros, que fuisteis testigos de su vida y de su muerte..." (la cabeza de su padre, gobernador de Tucumán, estuvo clavada en una pica en la plaza Independencia por defender a su provincia de la tiranía).

Patricio Ignacio Avellaneda
lamisionsa@fibertel.com.ar


PROMESAS
Sangre, sudor y lágrimas. Con estas premisas, Churchill, un político de raza, llevó a la victoria al pueblo inglés en la Segunda Guerra Mundial. Facilismos, conquistas, subsidios y prebendas. Con estas promesas, los politiqueros con sustento popular llevarán a la Argentina a la derrota en el siglo XXI. Nunca, en el transcurso de nuestros desatinos, tantos perderemos por causa de unos pocos.

Jorge Oscar Saffores
cyrcadia@ciudad.com.ar


LOS UNICOS PRIVILEGIADOS
Como ciudadano pido que deje de llamarse excelentísimo o señoría a los señores jueces y que se quite los privilegios a todos los políticos. Los únicos privilegiados deben ser nuestros niños y ancianos, que hoy están desamparados. Démosle un toque de humanidad a toda gestión política. Y sería muy bueno para Tucumán que Julio Miranda deje la gobernación a alguien que sí desee trabajar de verdad por nuestra provincia.

Daniel Villalobo
jdvill@yahoo.com


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