02 Diciembre 2002 Seguir en 
Bogotá.- La principal fuerza paramilitar de Colombia inició desde ayer -y por tiempo indefinido- un cese de hostilidades unilateral, que abre paso al gobierno en momentos en que el presidente Alvaro Uribe avanza en sus contactos con las FARC y el ELN, a pesar de que el ejército prosigue su acción contra los grupos armados.
La tregua entró en vigor a la medianoche de ayer, haciendo efectivo el anuncio hecho el viernes por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). "Declaramos, a partir del 1 de diciembre de 2002, un cese total de hostilidades -no una tregua navideña- confiando en la reciprocidad del Estado hacia nuestras tropas, demás integrantes y simpatizantes", señaló una carta firmada por 28 comandantes de ultraderecha (el 80% de la organización).
A su vez, otros 1.500 paramilitares disidentes de las AUC manifestaron su voluntad de sumarse a la tregua a partir del próximo jueves, según reveló ayer el diario "El Tiempo" de Bogotá.
14 muertes
El periodista de la Cadena de noticias "RCN", Rodolfo Rodríguez, dijo que "unos 1.500 hombres que forman parte de dos bloques disidentes de dos grupos paramilitares se adhirieron a la resolución".
Este anuncio implicaría que un 95% de los escuadrones de extrema derecha que operan en el país detendría su guerra contra las guerrillas izquierdistas, con miras a un diálogo formal y a su desmovilización.
Mientras, 12 campesinos y dos concejales fueron asesinados en Antioquia, mientras otras cinco personas resultaron heridas por la explosión de una granada de fragmentación en la ciudad de Cali, informaron ayer autoridades militares y policiales.
El jefe de la Policía en Antioquia, coronel Pedro Molano, dijo que los crímenes fueron perpetrados por hombres presuntamente pertenecientes al frente paramilitar denominado "Metro", un grupo disidente de las Autodefensas Unidas de Colombia. (Télam-SNI)
La tregua entró en vigor a la medianoche de ayer, haciendo efectivo el anuncio hecho el viernes por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). "Declaramos, a partir del 1 de diciembre de 2002, un cese total de hostilidades -no una tregua navideña- confiando en la reciprocidad del Estado hacia nuestras tropas, demás integrantes y simpatizantes", señaló una carta firmada por 28 comandantes de ultraderecha (el 80% de la organización).
A su vez, otros 1.500 paramilitares disidentes de las AUC manifestaron su voluntad de sumarse a la tregua a partir del próximo jueves, según reveló ayer el diario "El Tiempo" de Bogotá.
14 muertes
El periodista de la Cadena de noticias "RCN", Rodolfo Rodríguez, dijo que "unos 1.500 hombres que forman parte de dos bloques disidentes de dos grupos paramilitares se adhirieron a la resolución".
Este anuncio implicaría que un 95% de los escuadrones de extrema derecha que operan en el país detendría su guerra contra las guerrillas izquierdistas, con miras a un diálogo formal y a su desmovilización.
Mientras, 12 campesinos y dos concejales fueron asesinados en Antioquia, mientras otras cinco personas resultaron heridas por la explosión de una granada de fragmentación en la ciudad de Cali, informaron ayer autoridades militares y policiales.
El jefe de la Policía en Antioquia, coronel Pedro Molano, dijo que los crímenes fueron perpetrados por hombres presuntamente pertenecientes al frente paramilitar denominado "Metro", un grupo disidente de las Autodefensas Unidas de Colombia. (Télam-SNI)







