CARTAS

02 Diciembre 2002
CARROÑEROS

En la década del 90, Somalia, el país africano menos favorecido geográficamente, se hallaba en medio de graves conflictos sociales. La chispa fue encendida por enfrentamientos entre tribus, enemigas irreconciliables. La hambruna que allí se desencadenó cobró las vidas de miles de personas. De inmediato la comunidad internacional reaccionó enviando toneladas de alimentos y medicamentos. Los caudillejos tribales se abalanzaban, cual animales carroñeros, sobre los contenedores, robando las mercaderías para almacenarlas en lugares propios. De esa manera digitaban la vida y muerte de sus propios hermanos. Tuvieron que intervenir tropas de la ONU para que los alimentos se repartieran entre los hambrientos. No veo muchas diferencias entre aquel horroroso escenario y el que hoy ocupa Tucumán en las tapas de los diarios del mundo. Son las mismas imágenes desgarradoras de niños. Son los mismos ojos vacíos de vida de aquellos padres a los que se les mueren sus hijos en brazos. Son la misma raza de carroñeros (comenzando por los punteros barriales, siguiendo por toda la estructura política, hasta terminar en la cúpula del poder) quienes se abalanzan sobre los planes sociales, sobre los alimentos y las medicinas. Las tribus duhaldistas y menemistas están llevando en Tucumán una lucha ciega. Las víctimas -como siempre- son aquellos a los que estos carroñeros dicen defender y representar.
José María Posse
Maipú 562
S.M. de Tucumán

INEXPLICABLES

Cada día que pasa el gobernador nos sorprende con sus inexplicables declaraciones para justificar los graves problemas que azotan a la provincia. Sobre la muerte de los niños por desnutrición, dijo que no es problema del Gobierno sino que es un problema estructural. ¿Quién arma las estructuras para educación, salud, seguridad y asistencia social? Si estaban mal diseñadas, ¿por qué no hicieron algo para corregirlas? Después dijo que por estas muertes no hay que buscar culpables. Puede que tenga razón. El Gobierno y los políticos insensibles dejaron a estos niños fuera de este salvaje modelo económico. Luego manifestó que en la provincia habitan 57 personas por m2 lo que es un despropósito total. Salvo que haya sido un pronóstico a corto plazo. Cuando la desnutrición siga avanzando y los pobres que queden con vida lleguen a un estado de delgadez extrema que ya ni sombra hagan, entonces hasta se podrá superar esta cifra. Lógicamente que en ese hacinamiento no estarán los hijos ni los nietos del gobernador ni de los políticos ciegos.
Jorge Majud
Díaz Vélez 176
S.M. de Tucumán

TRIBUTOS

Los terratenientes tucumanos por suerte están pasando hoy por momentos de bonanza, ya que sus productos agrícolas (caña de azúcar, limón, soja, maíz) tienen precios por de más compensatorios. Esto les permite afrontar el pago de los impuestos provinciales y comunales. Pero también es cierto que muchos son reacios a cumplir con su obligación social, esgrimiendo como causal que el destino de sus pagos no tienen un fin justo y legítimo -vaya como ejemplo "el pavimento" de la comuna de Garmendia-. Así también la problemática de salud de los niños no permite dilaciones ni excusas de ninguna índole, ya que en esto estamos comprometidos todos los tucumanos que nos decimos ser bien nacidos. Sugiero que el Gobierno provincial ordene a sus comunas rurales que acepten como pago de los tributos de los terratenientes el aporte que estos realicen en las ONG de reconocida solvencia moral, por ejemplo: Cáritas. De esta forma, pienso que se terminará la expresión común: "no pago porque no hacen nada, no hago nada porque no pagan", y se salvará a los niños de una muerte segura.
Alberto Ramón Parra
Mixta-Leales
Tucumán

GUIA TELEFONICA

Muchos nos hablaron del primer mundo. La nueva guía telefónica 2002-2003 dista bastante de él. ¿Quién es el iluminado que piensa que es fácil consultarla o mejor dicho leerla? ¿O es que acaso es discriminatoria y sólo contempla a personas muy jóvenes y con vista perfecta? Si alguna persona -por razones de trabajo- tuviera que recurrir a ella en forma constante tendría que munirse de una buena lupa. Se que existen precedentes en otra provincia de una presentación realizada por el defensor del pueblo que solicitó una nueva impresión, con letras normales para hacerla legible. Espero que nuestro defensor del pueblo tome cartas en este lamentable asunto.
María C. Metayer de Bas
Muñecas 2.265
S.M. de Tucumán

PRIORIDADES

Cuando una sociedad colapsa, debemos priorizar reglas y valores y dejarnos de nimiedades. Sería fantástico que nuestra dirigencia fuera decente, responsable e idónea. Sería igualmente maravilloso que nuestra sociedad fuera más sensible y menos cobarde. Pero la realidad se manifiesta en los más increíbles niveles de dolor, miseria y desesperanza y en toda clase de prebendas, en la destrucción de familias enteras, en la muerte de niños inocentes, en la desesperación de muchísima gente que, de tanto esperar promesas y albergar remotas esperanzas de que algo cambie, optó por su propia muerte. Esto nos hace pensar si tiene sentido discutir cosas de tan poco valor como el domicilio de la esposa de Duhalde o pensar si se ha cumplido con "el protocolo". En este caos, prioricemos la decencia y la vocación de servicio de nuestra dirigencia y no nos dejemos engañar por algunos oportunistas disfrazados de decentes que, aprovechando la convulsión social reinante, pretenden convertirse en dirigencia.
Adriana González Quesada
quesadadriana@hotmail.com

CEMENTERIO

El Día de los Difuntos visité el cementerio municipal de Yerba Buena. Lo hallé prolijo, limpio, pintado y con el césped cortado. Impecable. Creo que esto pone en evidencia que cuando el Estado quiere, puede. Gracias; nuestros muertos descansan dignamente.
Guido Aguilar
9 de Julio 818
S.M. de Tucumán

BANQUETE

En un país cada vez más pobre y con gobernantes cada vez más ricos, vienen a mi cabeza imágenes un poco exageradas quizás: un pueblo que está siendo asesinado, torturado, burlado. Como en los viejos tiempos, pero de otra manera. Políticos (oficiales) que vuelven a sus casas manchados de sangre de la cabeza a los pies, para sentarse a comer los banquetes que nuestros mártires siembran y cosechan en condiciones de esclavos. Se burlan de las familias destruidas, de las caras con lágrimas de los niños y de las miles de gargantas oprimidas. No podemos seguir soportando que sus manos sucias lleguen a las entrañas de nuestros hijos, mirando nuestro vejado pueblo de jóvenes desalentados y desamorados de su patria. En definitiva, más corderos para sus salsas.
Mariel Suppa
Av. Independencia 4.200
S.M. de Tucumán

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