Tensa espera por la liberación de tres rehenes
Mientras el presidente venezolano define detalles sobre la operación, el gobierno de Uribe aseguró que no entorpecerá el proceso. Se mantiene un total hermetismo sobre cómo, dónde y cuándo serán puestas en libertad las personas secuestradas. No hay despliegue militar en la frontera.
24 Diciembre 2007 Seguir en 
Caracas.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llegó a la madrugada de su gira por Uruguay y Cuba, a fin de ultimar detalles del plan para recibir a tres rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que podrían ser liberados en las próximas horas. El gobierno venezolano mantuvo ayer un estricto hermetismo sobre la operación, a la que se calificó como muy delicada.
Las FARC anunciaron el martes que habían ordenado la liberación de Clara Rojas, que fue compañera de fórmula presidencial de la líder franco-colombiana Ingrid Betancourt, con quien permanece secuestrada desde hace casi seis años. También liberarían al hijo de Rojas, Emmanuel, nacido en cautiverio, fruto de una relación voluntaria de la mujer con un miembro de la guerrilla. La otra liberada sería la ex congresista Consuelo González, secuestrada en 2001.
Las FARC dijeron que los rehenes serían entregados a Chávez o a quien él designara. El anuncio provocó conmoción y el mandatario venezolano calificó la noticia como un excelente regalo de Navidad para los familiares.
Sin embargo, este fin de semana la senadora colombiana Piedad Córdoba dijo en Caracas que la liberación podría retrasarse porque continúan los operativos militares en Bogotá. “Hasta el momento no sé ni la fecha ni la hora, ni en qué lugar va a ser la entrega”, dijo Córdoba ayer por la tarde, en Venezuela.
El gobierno colombiano del presidente Alvaro Uribe rechazó esas declaraciones. “No hay ningún tipo de operación militar orientada a impedir que los secuestrados sean puestos en libertad”, aseguró el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo. Las fuerzas armadas y la Policía de Colombia realizan en forma continua operaciones militares contra los grupos insurgentes que operan en varios sectores del país. El gobierno en ningún momento informó sobre una eventual orden de alto el fuego.
En Venezuela, en tanto, la zona fronteriza se mantenía ayer sin mayor despliegue militar. Sin embargo, pese a la cercanía de la Navidad, la mayoría de los oficiales permanecen aún en sus destacamentos, señaló una fuente militar. La guerrilla exige que Uribe retire el Ejército y la Policía de una zona de 780 kilómetros cuadrados para que sus delegados y los del Gobierno se reúnan a negociar un acuerdo humanitario.
Desde el viernes, los servicios de seguridad de Venezuela estaban alertas ante una eventual liberación. Fuentes cercanas al gobierno venezolano señalaron que la liberación podría ocurrir en la frontera entre ambos países y que probablemente los rehenes serían recibidos por un emisario de Chávez que los trasladaría a Caracas. (AFP-NA-Reuter)
Las FARC anunciaron el martes que habían ordenado la liberación de Clara Rojas, que fue compañera de fórmula presidencial de la líder franco-colombiana Ingrid Betancourt, con quien permanece secuestrada desde hace casi seis años. También liberarían al hijo de Rojas, Emmanuel, nacido en cautiverio, fruto de una relación voluntaria de la mujer con un miembro de la guerrilla. La otra liberada sería la ex congresista Consuelo González, secuestrada en 2001.
Las FARC dijeron que los rehenes serían entregados a Chávez o a quien él designara. El anuncio provocó conmoción y el mandatario venezolano calificó la noticia como un excelente regalo de Navidad para los familiares.
Sin embargo, este fin de semana la senadora colombiana Piedad Córdoba dijo en Caracas que la liberación podría retrasarse porque continúan los operativos militares en Bogotá. “Hasta el momento no sé ni la fecha ni la hora, ni en qué lugar va a ser la entrega”, dijo Córdoba ayer por la tarde, en Venezuela.
El gobierno colombiano del presidente Alvaro Uribe rechazó esas declaraciones. “No hay ningún tipo de operación militar orientada a impedir que los secuestrados sean puestos en libertad”, aseguró el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo. Las fuerzas armadas y la Policía de Colombia realizan en forma continua operaciones militares contra los grupos insurgentes que operan en varios sectores del país. El gobierno en ningún momento informó sobre una eventual orden de alto el fuego.
En Venezuela, en tanto, la zona fronteriza se mantenía ayer sin mayor despliegue militar. Sin embargo, pese a la cercanía de la Navidad, la mayoría de los oficiales permanecen aún en sus destacamentos, señaló una fuente militar. La guerrilla exige que Uribe retire el Ejército y la Policía de una zona de 780 kilómetros cuadrados para que sus delegados y los del Gobierno se reúnan a negociar un acuerdo humanitario.
Desde el viernes, los servicios de seguridad de Venezuela estaban alertas ante una eventual liberación. Fuentes cercanas al gobierno venezolano señalaron que la liberación podría ocurrir en la frontera entre ambos países y que probablemente los rehenes serían recibidos por un emisario de Chávez que los trasladaría a Caracas. (AFP-NA-Reuter)
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