10 Diciembre 2007 Seguir en 
"El gran problema de mi hijo es que se droga, y en Tucumán no hay ningún lugar donde pueda recuperarlo", dijo entre lágrimas Ramona del Valle Suárez. Su hijo de 19 años es conocido como "Piletita". El viernes, al ser aprehendido en una casa del barrio Costanera, en la Banda del Río Salí, fue baleado en un brazo.
- ¿Su hijo estaba robando cuando fue detenido?
- No, la Policía miente. Lo que pasó fue que discutí muy fuerte con él porque quiero ayudarlo a que deje de drogarse. Como peleamos a los gritos, los vecinos llamaron a la Brigada. Pero los policías llegaron, sacaron las pistolas y empezaron a tirarle. Fueron directo a matarlo. El corrió a esconderse en la casa de un vecino. Pero juro que no estaba robando.
- La Policía asegura que su hijo tiene antecedentes por robo...
-Sí, pero cuando robó, yo misma lo entregué a la Policía. No quería que siguiera obrando mal por culpa de la droga. Eso fue hace tres años, pero esta vez no había hecho nada para que le disparen.
- ¿La Policía le dio alguna explicación?
- Cada vez que fui a hablar, no obtuve respuestas. Encima lo encerraron en un calabozo y no me dejaron verlo ni darle ropa para que se cambie la que llevaba, porque estaba todo ensangrentado. Para colmo, no me dejaron hablar con el médico para saber si la herida que tiene en el brazo es grave.
- ¿Para usted fue un caso de "gatillo fácil"?
- Cuando la Policía llegó, yo les dije: "no le tiren, por favor, que está muy drogado". Pero lo primero que hicieron fue apuntarle a la cabeza.
- ¿"Piletita" tiene problemas con las drogas?
- Ese es su peor problema y ya no sé cómo ayudarlo. Lo estaba tratando un psicólogo, pero dejó de ir porque no teníamos para el colectivo. Debo mantener sola a mis cinco hijos.
- ¿Qué tipo de drogas consume su hijo?
- De todo. En La Milagrosa (Banda del Río Salí) venden la droga como si fuera chicle. Pero lo que más toma mi hijo son pastillas.
- ¿Intentó alguna vez su hijo dejar las drogas?
- El intenta, pero no puede. Hay épocas en que está bien, y trabaja haciendo changas o en las fincas de limones. Pero cuando está mal, anda como si no estuviera en vida. Para colmo, acá no hay ningún lugar donde pueda recuperarse. Estuvo en el instituto Roca, pero salió más adicto que nunca. Tengo miedo de que me lo mate la droga.
- ¿Su hijo estaba robando cuando fue detenido?
- No, la Policía miente. Lo que pasó fue que discutí muy fuerte con él porque quiero ayudarlo a que deje de drogarse. Como peleamos a los gritos, los vecinos llamaron a la Brigada. Pero los policías llegaron, sacaron las pistolas y empezaron a tirarle. Fueron directo a matarlo. El corrió a esconderse en la casa de un vecino. Pero juro que no estaba robando.
- La Policía asegura que su hijo tiene antecedentes por robo...
-Sí, pero cuando robó, yo misma lo entregué a la Policía. No quería que siguiera obrando mal por culpa de la droga. Eso fue hace tres años, pero esta vez no había hecho nada para que le disparen.
- ¿La Policía le dio alguna explicación?
- Cada vez que fui a hablar, no obtuve respuestas. Encima lo encerraron en un calabozo y no me dejaron verlo ni darle ropa para que se cambie la que llevaba, porque estaba todo ensangrentado. Para colmo, no me dejaron hablar con el médico para saber si la herida que tiene en el brazo es grave.
- ¿Para usted fue un caso de "gatillo fácil"?
- Cuando la Policía llegó, yo les dije: "no le tiren, por favor, que está muy drogado". Pero lo primero que hicieron fue apuntarle a la cabeza.
- ¿"Piletita" tiene problemas con las drogas?
- Ese es su peor problema y ya no sé cómo ayudarlo. Lo estaba tratando un psicólogo, pero dejó de ir porque no teníamos para el colectivo. Debo mantener sola a mis cinco hijos.
- ¿Qué tipo de drogas consume su hijo?
- De todo. En La Milagrosa (Banda del Río Salí) venden la droga como si fuera chicle. Pero lo que más toma mi hijo son pastillas.
- ¿Intentó alguna vez su hijo dejar las drogas?
- El intenta, pero no puede. Hay épocas en que está bien, y trabaja haciendo changas o en las fincas de limones. Pero cuando está mal, anda como si no estuviera en vida. Para colmo, acá no hay ningún lugar donde pueda recuperarse. Estuvo en el instituto Roca, pero salió más adicto que nunca. Tengo miedo de que me lo mate la droga.







