08 Diciembre 2007 Seguir en 
La calma habitual de la peatonal Mendoza se alteró ayer al mediodía y provocó pánico en los ocasionales transeúntes. Poco después de las 13 se desplomó una viga de la edificación ubicada al 556 de esa calle, donde funcionan varios locales comerciales. Afortunadamente no se registraron víctimas.
De acuerdo a la información proporcionada por Mario Herrera, jefe de la Dirección General de Bomberos de la Policía, la mitad de un pesado travesaño de madera ubicado en el primer piso de la vivienda, que tiene dos niveles, se cayó y arrastró consigo parte del cielorraso.
El poste, según confirmaron los servidores públicos, atravesó el piso de madera de un local que se encuentra en estos momentos en alquiler, por lo que afortunadamente no había personas. "Una parte llegó, incluso, hasta la tienda de ropa ubicada en la planta baja. El percance fue importante, pero no hubo que lamentar lesionados", precisó Herrera.
Por prevención, todo el piso superior y uno de los dos locales inferiores fueron clausurados, hasta tanto se analice la situación. "Hay peligro de derrumbe. De hecho, hasta es riesgoso entrar a inspeccionar porque en cualquier momento puede ceder el techo restante. Se tendrán que hacer estudios para evaluar los daños", añadió. El lugar fue vallado para mantener distantes a los muchos curiosos que se congregaron.
De acuerdo a la información proporcionada por Mario Herrera, jefe de la Dirección General de Bomberos de la Policía, la mitad de un pesado travesaño de madera ubicado en el primer piso de la vivienda, que tiene dos niveles, se cayó y arrastró consigo parte del cielorraso.
El poste, según confirmaron los servidores públicos, atravesó el piso de madera de un local que se encuentra en estos momentos en alquiler, por lo que afortunadamente no había personas. "Una parte llegó, incluso, hasta la tienda de ropa ubicada en la planta baja. El percance fue importante, pero no hubo que lamentar lesionados", precisó Herrera.
Por prevención, todo el piso superior y uno de los dos locales inferiores fueron clausurados, hasta tanto se analice la situación. "Hay peligro de derrumbe. De hecho, hasta es riesgoso entrar a inspeccionar porque en cualquier momento puede ceder el techo restante. Se tendrán que hacer estudios para evaluar los daños", añadió. El lugar fue vallado para mantener distantes a los muchos curiosos que se congregaron.







