08 Diciembre 2007 Seguir en 
"Fue una pesadilla. Creí que a mi marido lo mataban", reconoció conmocionada la pediatra Stella Maris Sánchez, mientras su esposo, Daniel Iriarte, la miraba asombrado. En la madrugada de ayer, la mujer y su familia fueron víctimas de un violento asalto en su domicilio de Tafí Viejo, de donde al menos cuatro hombres armados se llevaron $ 2.800, joyas y electrodomésticos.
El miércoles a las 23.45, el matrimonio regresaba a su casa, en Sargento Cabral 284, en su Ford Fiesta. La mujer bajó del vehículo e ingresó a la vivienda, mientras su esposo abría el portón de entrada para ingresar el vehículo. En ese momento, aparecieron dos hombres armados y golpearon a Iriarte en la cabeza.
"Sentí un reventón en la ceja y comencé a sangrar. Después me siguieron pegando sin piedad", relató el abogado, que a los empujones fue obligado a ingresar a la vivienda. En ese momento se sumaron dos asaltantes más.
"Me pusieron boca abajo en el comedor y uno de ellos comenzó a patearme. A mis hijos, de 12 y de 7 años, los tenían junto a mi madre encañonados en uno de los dormitorios", expresó Iriarte, de 44 años, que es funcionario de la dirección de Despacho del Ente de Infraestructura Comunitaria.
Mientras la familia era amenazada y golpeada por los delincuentes, uno de los asaltantes le exigía a Sánchez que le entregara el dinero que tenía en su poder.
"Me decían ?danos la guita o son boleta?, mientras me apuntaban con una tumbera. Les di $ 800 y unos anillos de oro, pero querían más, y no lograba encontrar el resto de la plata. En esos momentos estaba aterrirozada", narró la mujer de 39 años.
Finalmente, Sánchez logró encontrar la billetera de su marido, quien se hallaba en el suelo, semiinconsciente y perdiendo gran cantidad de sangre, donde había unos $ 2.000, aproximadamente. "Cuando les di esa plata, nos ataron en uno de los dormitorios. Cortaron las líneas del teléfono y se fueron en un automóvil", dijo la mujer.
Después de varios minutos, Iriarte logró desatarse y se dirigió en su vehículo a la Unidad Regional Norte a denunciar el hecho. "No tengo dudas de que tenían la casa marcada, porque sabían muy bien cuáles eran nuestros movimientos. Eran todos jóvenes; sus edades oscilaban entre los 17 y los 25 años y al menos uno de ellos parecía estar drogado", añadió. Según consta en el acta policial, además del dinero y de las joyas, los asaltantes se llevaron tres celulares y un equipo de DVD.
Esta no es la primera vez que la familia sufre un robo. Según le comentaron a LA GACETA, en abril, desconocidos ingresaron al consultorio de Sánchez, que está ubicado en Monteagudo al 500, y se llevaron $ 6.000 que había en el lugar.
Por la gravedad del hecho ocurrido ayer, personal de la Brigada de Investigaciones Norte fue convocado para tratar de esclarecer el caso y atrapar a a los asaltantes. Sobre la base de las descripciones que hicieron las víctimas, efectivos al mando del comisario Carlos Páez, confeccionaron una lista con nombres de sospechosos.
Además, según confirmó una fuente policial, obtuvieron información que en principio corresponde al auto en el que se movilizaban los asaltantes, por lo que esperan atraparlos en las próximas horas.
Los pesquisas no descartan que esta banda sea la misma que cometió otros asaltos en casas de familia durante las últimas semanas en esa ciudad y en Yerba Buena. Hay similitudes en el físico de los delincuentes y en el modus operandi.
El miércoles a las 23.45, el matrimonio regresaba a su casa, en Sargento Cabral 284, en su Ford Fiesta. La mujer bajó del vehículo e ingresó a la vivienda, mientras su esposo abría el portón de entrada para ingresar el vehículo. En ese momento, aparecieron dos hombres armados y golpearon a Iriarte en la cabeza.
"Sentí un reventón en la ceja y comencé a sangrar. Después me siguieron pegando sin piedad", relató el abogado, que a los empujones fue obligado a ingresar a la vivienda. En ese momento se sumaron dos asaltantes más.
"Me pusieron boca abajo en el comedor y uno de ellos comenzó a patearme. A mis hijos, de 12 y de 7 años, los tenían junto a mi madre encañonados en uno de los dormitorios", expresó Iriarte, de 44 años, que es funcionario de la dirección de Despacho del Ente de Infraestructura Comunitaria.
Mientras la familia era amenazada y golpeada por los delincuentes, uno de los asaltantes le exigía a Sánchez que le entregara el dinero que tenía en su poder.
"Me decían ?danos la guita o son boleta?, mientras me apuntaban con una tumbera. Les di $ 800 y unos anillos de oro, pero querían más, y no lograba encontrar el resto de la plata. En esos momentos estaba aterrirozada", narró la mujer de 39 años.
Finalmente, Sánchez logró encontrar la billetera de su marido, quien se hallaba en el suelo, semiinconsciente y perdiendo gran cantidad de sangre, donde había unos $ 2.000, aproximadamente. "Cuando les di esa plata, nos ataron en uno de los dormitorios. Cortaron las líneas del teléfono y se fueron en un automóvil", dijo la mujer.
Después de varios minutos, Iriarte logró desatarse y se dirigió en su vehículo a la Unidad Regional Norte a denunciar el hecho. "No tengo dudas de que tenían la casa marcada, porque sabían muy bien cuáles eran nuestros movimientos. Eran todos jóvenes; sus edades oscilaban entre los 17 y los 25 años y al menos uno de ellos parecía estar drogado", añadió. Según consta en el acta policial, además del dinero y de las joyas, los asaltantes se llevaron tres celulares y un equipo de DVD.
Esta no es la primera vez que la familia sufre un robo. Según le comentaron a LA GACETA, en abril, desconocidos ingresaron al consultorio de Sánchez, que está ubicado en Monteagudo al 500, y se llevaron $ 6.000 que había en el lugar.
Por la gravedad del hecho ocurrido ayer, personal de la Brigada de Investigaciones Norte fue convocado para tratar de esclarecer el caso y atrapar a a los asaltantes. Sobre la base de las descripciones que hicieron las víctimas, efectivos al mando del comisario Carlos Páez, confeccionaron una lista con nombres de sospechosos.
Además, según confirmó una fuente policial, obtuvieron información que en principio corresponde al auto en el que se movilizaban los asaltantes, por lo que esperan atraparlos en las próximas horas.
Los pesquisas no descartan que esta banda sea la misma que cometió otros asaltos en casas de familia durante las últimas semanas en esa ciudad y en Yerba Buena. Hay similitudes en el físico de los delincuentes y en el modus operandi.







