El martes pasado, mientras circulaba por la rotonda del parque en la avenida Gobernador del Campo, me paró un varita para pedirme los papeles y me informó que estaban haciendo un control por prevención de accidentes y controlando que todo el mundo tuviera el cinturón de seguridad puesto, lo cual me pareció excelente. A la vuelta, me detuvieron nuevamente y como les comenté que acababa de pasar y ya me habían pedido todo, me dijeron que prosiguiera. En ese momento vi una moto que iba con dos pasajeros sin casco que pasaba sin que siquiera le hiciera una seña. Entonces decidí volver para preguntarle al varita por qué no controlaban ese tipo de infracciones, lo cual evitaría mayor cantidad de accidentes que si perdían el tiempo parando a los automovilistas, que, como en mi caso, circulábamos con el cinturón de seguridad puesto. En el momento que hablaba con él tuve más de un ejemplo para mostrarle. La respuesta de este señor fue lamentable: "a esos no los paramos porque llevan el casco". Pero al casco lo llevaban en la mano. ¿No será esto una metáfora de todo lo que ocurre en la función pública? Para ellos es más útil tener la mano sana que la cabeza sana.
Rodrigo García Hamilton
Av. Sarmiento 202
S.M. de Tucumán
ABOGADOS
El lector Hipólito Delgado responsabiliza a los abogados y políticos de la mayoría de los grandes problemas. Creo que no debiera generalizar. No diga "los abogados"; sepa separar los naipes. El lector menciona que habría que cerrar todas las facultades de Derecho de las universidades del país, por diez años. Tal vez no conoce que tuvimos en el país ilustres y honestísimos abogados. Existen actualmente grandes hombres de leyes, prestigiosos y decentes. A la crisis que atraviesa el país no la llevaron precisamente los "abogados" a quienes debemos un gran respeto en su gran mayoría.
Constanza M. Terán de Colombres
25 de Mayo 950 (Block D-1º ?D?)
S.M. de Tucumán
LA LEY
"Hecha la ley hecha la trampa" reza un dicho tribunalicio. El fallo de un juez de Primera Instancia confirmado por una Cámara de Apelaciones, anuló recientemente la denuncia de una ciudadana en contra de su esposo legislador. ¿La razón? No se la consideró denuncia sino "declaración". Tenía la convicción de que todo ciudadano tiene el derecho otorgado por la ley de denunciar a su cónyuge por un delito, felonía o denotación por él cometido y que la ley tan solo no le permite al ciudadano "declarar" en contra de su cónyuge en un pleito ajeno (testificar). ¿Seguirá existiendo el divorcio con causa en Tucumán? Porque para que este proceda debe iniciarse con la denuncia de uno de los cónyuges y si esta denuncia es tomada como declaración... Concluyo con una pregunta que escuché de un hombre a quien respeto por su vasta cultura, pregunta que comparto por que me interesa la respuesta: ¿los integrantes de la comitiva nacional denominada "Operativo Rescate", vinieron a servir a los pobres o a servirse de ellos?
Antonio Humberto Avila
Las Heras 643
S.M. de Tucumán
HALLOWEEN
Creo que fue mal interpretada mi carta del 12/11: en primer lugar, no obligo a nadie a pensar como yo, simplemente propongo (a los que estamos educando a nuestros hijos en colegios religiosos) terminar con una celebración que, a mi criterio, no tiene nada que ver con nuestras creencias. En segundo lugar, no me siento Dios; simplemente pretendo ser coherente con lo que creo y que mis hijos festejen acontecimientos que realmente valgan la pena. Por último, es una pena que alguien deje de ser cristiano por "culpa de los cristianos" puesto que tenemos muchos ejemplos de buenos cristianos como son los santos, cuyo día, curiosamente, se celebra al día siguiente de Halloween. Ese sí me parece un buen día para festejar.
Josefina Torino
jotorino@fm.unt.edu.ar
FALLO
El 26/11 se publica la nota "Impiden que los dichos de Ducca sirvan como prueba". Es necesario aclarar que el artículo no responde al fallo dictado por la Sala en mayoría, que se apoya en base legal y doctrinaria. La nota no aclara que no nos pronunciamos sobre la declaración de Ducca del 25/6/02, pues esta fue declarada nula con anterioridad (ya es cosa juzgada). El planteo de Rosa Augier de Rojas fue que se excluya entre las pruebas pretendidas en su contra, la llamada "Nueva declaración de Ducca". Por cuanto, estando en marcha la investigación jurisdiccional del juez de Instrucción, el fiscal de la VI Nominación, siendo incompetente la recibe; se extralimita, inaudita parte y sin intervención de quien aparece firmando, dispone una pericia caligráfica. De esta manera se obtiene una prueba por los medios que la ley prohíbe y que el juez de Instrucción incorpora al expediente. La exclusión resuelta por la Sala en mayoría, no afecta las demás pruebas, ni impide la prosecución de las investigaciones. Esta es la cuestión y no otra. El voto de la mayoría responde a aquello que al asumir la magistratura juré cumplir y hacer cumplir: la ley; no acomodar mis resoluciones a las conveniencias de la época. La imparcialidad exige coraje a fin de garantizar a todos por igual, la vigencia del orden jurídico.
Jorge A. F. Duhart
Cámara en lo Penal
Sala III de Tucumán
LO IMPORTANTE
Nuestro pueblo tiene hoy el gran problema de no saber reconocer qué es lo más importante: el dinero o la vida de los niños. Los bancos son objeto de escraches y manifestaciones para que a los inversionistas les restituyan su dinero; hay movilizaciones, marchas, bombas, protestas, etcétera. Pero frente a la muerte de los niños, nadie o casi nadie reacciona; todos critican y hablan de los políticos... pero nada más. No nos damos cuenta de que la desnutrición, la muerte, la miseria, la pobreza, la desocupación, el hambre son causas mucho más importantes por las cuales realizar marchas. No luchemos sólo por el dinero que, como todos sabemos, va y viene. La muerte de los niños es irreparable. Las secuelas de la desnutrición quedan y no les permitirán llevar una vida normal; no podrán pensar, ni estudiar, ni tener un futuro porque sus neuronas no podrán funcionar. Este es un problema de valores. No estamos dando importancia a la vida, sino a nuestros intereses y buscamos culpables. Los políticos tienen mucho que ver. Se reclama "que se vayan todos", pero deberíamos darnos cuenta de que no sólo ellos tienen la culpa; todos somos responsables, ya que más de una vez golpearon la puerta de nuestra casa pidiendo un pedazo de pan y les dijimos que no; los vemos cada día en los semáforos limpiando parabrisas de los autos, y no reaccionamos. No esperemos que haya más niños muertos para recién actuar.
María Luján Vittar
Avenida Mitre 145
S.M. de Tucumán







