07 Diciembre 2007 Seguir en 
Primero fue el fragor del ruido; después, la polvareda. La calma habitual de la peatonal Mendoza se alteró este mediodía y provocó pánico en los ocasionales transeúntes. Poco después de las 13 se desplomó una viga de la edificación ubicada al 556 de esa calle, donde funcionan varios locales comerciales. Afortunadamente no se registraron víctimas.
De acuerdo a la información proporcionada por el jefe del cuartel de Bomberos de la Policía de la provincia, Mario Herrera, la mitad de un pesado travesaño de madera ubicado en el primer piso de la vivienda, que tiene dos niveles, se cayó y arrastró consigo parte del cielorraso. El poste atravesó el piso de madera de un local que se encuentra en estos momentos en alquiler, por lo que afortunadamente no había personas.
"Una parte llegó, incluso, hasta la tienda de ropa ubicada en la planta baja", precisó Herrera. Por prevención, todo el piso superior y uno de los dos locales inferiores fueron clausurados, hasta tanto se analice la situación. "Hay peligro de derrumbe. De hecho, hasta es riesgoso entrar a inspeccionar porque en cualquier momento puede ceder el techo restante", añadió. El lugar fue vallado para mantener distantes a los muchos curiosos que se congregaron. LA GACETA.COM ©
De acuerdo a la información proporcionada por el jefe del cuartel de Bomberos de la Policía de la provincia, Mario Herrera, la mitad de un pesado travesaño de madera ubicado en el primer piso de la vivienda, que tiene dos niveles, se cayó y arrastró consigo parte del cielorraso. El poste atravesó el piso de madera de un local que se encuentra en estos momentos en alquiler, por lo que afortunadamente no había personas.
"Una parte llegó, incluso, hasta la tienda de ropa ubicada en la planta baja", precisó Herrera. Por prevención, todo el piso superior y uno de los dos locales inferiores fueron clausurados, hasta tanto se analice la situación. "Hay peligro de derrumbe. De hecho, hasta es riesgoso entrar a inspeccionar porque en cualquier momento puede ceder el techo restante", añadió. El lugar fue vallado para mantener distantes a los muchos curiosos que se congregaron. LA GACETA.COM ©







