07 Diciembre 2007 Seguir en 
La jueza Ema de Nucci decidió dictar el cese de prisión en favor de dos de los tres jóvenes acusados de haber abusado de dos chicas en una casa de El Manantial. Los sospechosos, que son defendidos por Mario Mirra, recuperarán la libertad la próxima semana.
Los imputados, todos mayores de edad, fueron arrestados entre el 18 y el 20 de setiembre. Una joven de 18 años fue la primera en denunciar el hecho: aseguró que el 16 de setiembre, después de haber consumido una gran cantidad de bebidas alcohólicas en un bar, los acusados las llevaron a una casa de El Manantial y que allí abusaron de ellas.
Incluso, advirtió que ella se desvaneció, producto de la ingesta de alcohol, y que cuando despertó estaba siendo sometida por uno de los acusados. Días después, su amiga, de 20 años, confirmó la versión cuando declaró en Tribunales.
Los acusados declararon ante la fiscal Teresita Marnero y reconocieron que habían llevado a las jóvenes a la vivienda, pero aclararon que nunca lo hicieron por la fuerza y que ambas habían accedido a mantener relaciones sexuales con ellos.
La versión de las denunciantes acerca de que ambas estaban ebrias no pudo probarse científicamente, ya que cuando hicieron la denuncia habían pasado varias horas, por lo que fue imposible someterlas a un examen de alcoholemia. Las pericias médicas a las que fueron sometidas tampoco permitieron comprobar que hubieran sufrido las lesiones características de las mujeres que son violadas.
Argumentos
Por pedido de Marnero, la magistrada había decidido dictar prisión preventiva en contra de los tres y enviarlos al penal de Villa Urquiza, pues consideraba que había indicios de que el delito se había consumado. "Las víctimas estaban inhibidas de prestar consentimiento a los actos ultrajantes a los que fueron sometidas", aseguró la magistrada al argumentar el fallo. "Las víctimas no estaban en condiciones de discernir. Según sus dichos, estaban como idas. No podían ni siquiera sostenerse", afirmó también.
La investigación del caso continuó y Marnero solicitó que las denunciantes fueran sometidas a una serie de pericias psicológicas para conocer detalles de su personalidad y tratar de comprobar la veracidad de sus dichos, pero las víctimas, según consta en el expediente, nunca se presentaron ante los profesionales.
Dadas las repetidas e injustificadas faltas a las sesiones, Mirra, defensor de dos de los tres acusados, solicitó el cese de prisión de ambos y acompañó el planteo con un informe realizado por un perito de parte. El psiquiatra Rogelio Viotti, que analizó el caso sobre la base de las declaraciones de las denunciantes, opinó: "de acuerdo con todo lo evaluado, esto es más o menos palabra contra palabra".El abogado de los jóvenes, que deberán cubrir una caución de $ 70.000 cada uno para recuperar la libertad, anunció que iniciará una demanda contra las denunciantes, puesto que en el encuentro sexual, se habrían contagiado de una enfermedad venérea.
Por otra parte, según confirmaron fuentes de Tribunales, el tercer detenido también recuperará la libertad una vez que su defensora ofialice el pedido de cese de prisión.
Los imputados, todos mayores de edad, fueron arrestados entre el 18 y el 20 de setiembre. Una joven de 18 años fue la primera en denunciar el hecho: aseguró que el 16 de setiembre, después de haber consumido una gran cantidad de bebidas alcohólicas en un bar, los acusados las llevaron a una casa de El Manantial y que allí abusaron de ellas.
Incluso, advirtió que ella se desvaneció, producto de la ingesta de alcohol, y que cuando despertó estaba siendo sometida por uno de los acusados. Días después, su amiga, de 20 años, confirmó la versión cuando declaró en Tribunales.
Los acusados declararon ante la fiscal Teresita Marnero y reconocieron que habían llevado a las jóvenes a la vivienda, pero aclararon que nunca lo hicieron por la fuerza y que ambas habían accedido a mantener relaciones sexuales con ellos.
La versión de las denunciantes acerca de que ambas estaban ebrias no pudo probarse científicamente, ya que cuando hicieron la denuncia habían pasado varias horas, por lo que fue imposible someterlas a un examen de alcoholemia. Las pericias médicas a las que fueron sometidas tampoco permitieron comprobar que hubieran sufrido las lesiones características de las mujeres que son violadas.
Argumentos
Por pedido de Marnero, la magistrada había decidido dictar prisión preventiva en contra de los tres y enviarlos al penal de Villa Urquiza, pues consideraba que había indicios de que el delito se había consumado. "Las víctimas estaban inhibidas de prestar consentimiento a los actos ultrajantes a los que fueron sometidas", aseguró la magistrada al argumentar el fallo. "Las víctimas no estaban en condiciones de discernir. Según sus dichos, estaban como idas. No podían ni siquiera sostenerse", afirmó también.
La investigación del caso continuó y Marnero solicitó que las denunciantes fueran sometidas a una serie de pericias psicológicas para conocer detalles de su personalidad y tratar de comprobar la veracidad de sus dichos, pero las víctimas, según consta en el expediente, nunca se presentaron ante los profesionales.
Dadas las repetidas e injustificadas faltas a las sesiones, Mirra, defensor de dos de los tres acusados, solicitó el cese de prisión de ambos y acompañó el planteo con un informe realizado por un perito de parte. El psiquiatra Rogelio Viotti, que analizó el caso sobre la base de las declaraciones de las denunciantes, opinó: "de acuerdo con todo lo evaluado, esto es más o menos palabra contra palabra".El abogado de los jóvenes, que deberán cubrir una caución de $ 70.000 cada uno para recuperar la libertad, anunció que iniciará una demanda contra las denunciantes, puesto que en el encuentro sexual, se habrían contagiado de una enfermedad venérea.
Por otra parte, según confirmaron fuentes de Tribunales, el tercer detenido también recuperará la libertad una vez que su defensora ofialice el pedido de cese de prisión.







