07 Diciembre 2007 Seguir en 
"No se llevaron nada. Pero hubiera preferido que me desvalijen a que se lleven la vida de él", dijo conmocionada Carolina del Carmen Martín. La mujer fue una de las testigos que declararon en el juicio por el crimen de su esposo, Juan Gaspar Anastacio, cometido hace cuatro años en su domicilio de barrio Echeverría. Por el hecho están acusados Pedro Alberto Pedrozo y Gustavo Gabriel Puntano, quienes ya confesaron el homicidio. "Mi esposo no hubiera podido tener ni siquiera una pelea, porque se recuperaba de una enfermedad que apenas le permitía hablar y caminar", agregó la viuda, de 59 años.
Ante el tribunal, que está integrado por los jueces Analía Castillo de Ayusa, Jorge Alberto Dulart y Miguel Iácono, también declararon Alejandro Darío, Juan Martín y Gaspar Sergio, los tres hijos de la víctima.
La viuda narró lo sucedido el 19 de junio de 2003 en su almacén, ubicado en la esquina de Venezuela y Sargento Cabral, donde residía con su familia. Según la mujer, los imputados entraron esa mañana al negocio, ambos con armas de fuego. La mujer, desde un principio, aseguró que reconoce a los implicados.
"Puntano comenzó a golpearme hasta que me sacó una muela, y Pedrozo fue a buscar plata dentro de la casa. Les pedía que se lleven todo y que no nos hagan daño", señaló la mujer, que luego agregó: "cuando sonó el estampido del disparo, Puntano salió corriendo. Fui a ver a mi marido, y ya estaba en el suelo en un charco de sangre".
Los testigos coincidieron en sus dichos en la forma en que fue atacada la víctima, y en que el ejecutor del letal disparo fue Pedrozo. "Por los gritos de mi mamá, me levanté y salí corriendo para la cocina. Cuando entré, vi que Pedrozo le apuntaba a mi papá con un arma, desde un metro y medio de distancia, y luego le disparó", narró Juan Martín Anastacio frente al tribunal.
El hijo de la víctima, luego, forcejeó con el atacante hasta que ingresó al lugar una comisión de la Policía, que había recibido el llamado de una vecina de Anastacio. Los uniformados, luego de reducir a Pedrozo, lo trasladaron a la sede policial. En el lugar del hecho fueron encontrados una pistola recortada de un disparo y un arma blanca.
Según fuentes tribunalicias, Pedrozo ya cuenta con una condena de seis años por robo agravado. El ataque se había cometido cuando el imputado gozaba de un permiso extramuros.
Luego del crimen de Albarracín, y debido a la protestas de los vecinos del barrio Echeverría por la inseguridad en la zona, fue instaurada en el lugar la seccional 14ª.
El debate continuaría hoy con el testimonio de Norma Beatriz Pedrozo, que fue implicada en el hecho. Luego se harán los alegatos y es probable que se dicte sentencia.
Ante el tribunal, que está integrado por los jueces Analía Castillo de Ayusa, Jorge Alberto Dulart y Miguel Iácono, también declararon Alejandro Darío, Juan Martín y Gaspar Sergio, los tres hijos de la víctima.
La viuda narró lo sucedido el 19 de junio de 2003 en su almacén, ubicado en la esquina de Venezuela y Sargento Cabral, donde residía con su familia. Según la mujer, los imputados entraron esa mañana al negocio, ambos con armas de fuego. La mujer, desde un principio, aseguró que reconoce a los implicados.
"Puntano comenzó a golpearme hasta que me sacó una muela, y Pedrozo fue a buscar plata dentro de la casa. Les pedía que se lleven todo y que no nos hagan daño", señaló la mujer, que luego agregó: "cuando sonó el estampido del disparo, Puntano salió corriendo. Fui a ver a mi marido, y ya estaba en el suelo en un charco de sangre".
Los testigos coincidieron en sus dichos en la forma en que fue atacada la víctima, y en que el ejecutor del letal disparo fue Pedrozo. "Por los gritos de mi mamá, me levanté y salí corriendo para la cocina. Cuando entré, vi que Pedrozo le apuntaba a mi papá con un arma, desde un metro y medio de distancia, y luego le disparó", narró Juan Martín Anastacio frente al tribunal.
El hijo de la víctima, luego, forcejeó con el atacante hasta que ingresó al lugar una comisión de la Policía, que había recibido el llamado de una vecina de Anastacio. Los uniformados, luego de reducir a Pedrozo, lo trasladaron a la sede policial. En el lugar del hecho fueron encontrados una pistola recortada de un disparo y un arma blanca.
Según fuentes tribunalicias, Pedrozo ya cuenta con una condena de seis años por robo agravado. El ataque se había cometido cuando el imputado gozaba de un permiso extramuros.
Luego del crimen de Albarracín, y debido a la protestas de los vecinos del barrio Echeverría por la inseguridad en la zona, fue instaurada en el lugar la seccional 14ª.
El debate continuaría hoy con el testimonio de Norma Beatriz Pedrozo, que fue implicada en el hecho. Luego se harán los alegatos y es probable que se dicte sentencia.







