06 Diciembre 2007 Seguir en 
Rio Cuarto.- Trece personas sufrieron heridas, siete de ellas de gravedad, al registrarse una explosión en cadena en la planta piloto de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), como consecuencia del derrame de un barril con hexano que habría hecho contacto con un mechero encendido.
El hecho ocurrió a las 10, cuando una serie de explosiones se desató en la planta piloto de la Facultad de Ingeniería, dejando a 13 personas heridas, de las cuales siete fueron trasladadas de urgencia al Instituto del Quemado de la ciudad de Córdoba. En el momento de la explosión, dentro de las instalaciones había unas 20 personas, que fueron las más afectadas. Al mismo tiempo, docentes e investigadores intentaban escapar de las llamas, que alcanzaron rápidamente las ventanas altas del edificio, mientras otros se arrojaban desde la planta alta.
Incluso, corrió riesgo el jardín materno-infantil de la institución que funciona a sólo 40 metros de la planta siniestrada. De todos modos, hubo un rápido operativo de evacuación de los casi 50 pequeños que se encontraban allí.
Según la Justicia Federal, que investiga los hechos, y según la propia conducción de la casa académica, aún no está determinada la causa del fuego que originó más de 10 explosiones simultáneas. Se pudo averiguar que la deflagración se habría desencadenado cuando se rompió uno de los 20 tambores de hexano que estaban depositados en un rincón de la planta.
Al tomar contacto con un elemento de calor (pudo ser un mechero o un soplete prendido) originó la ignición que arrancó el fuego y luego al serie de estampidas.
El hexano es un hidrocarburo altamente volátil, un solvente orgánico muy inflamable, por lo cual, ante el mínimo contacto con un estimulante, se propaga rápidamente. Eso es lo que habría ocurrido en la planta de experimentación, analizó el investigador del área de Microbiología, Deán Fernández, un joven becario que se encontraba en el lugar y alcanzó a salvar su vida de milagro al salir con urgencia cuando se cayó el tambor, tras una fallida maniobra de la grúa que lo sostenía. El jefe de Bomberos Voluntarios, Javier De Olmos, admitió que la Universidad tiene mecanismos de seguridad "pero evidentemente algo falló", dijo. (NA)
El hecho ocurrió a las 10, cuando una serie de explosiones se desató en la planta piloto de la Facultad de Ingeniería, dejando a 13 personas heridas, de las cuales siete fueron trasladadas de urgencia al Instituto del Quemado de la ciudad de Córdoba. En el momento de la explosión, dentro de las instalaciones había unas 20 personas, que fueron las más afectadas. Al mismo tiempo, docentes e investigadores intentaban escapar de las llamas, que alcanzaron rápidamente las ventanas altas del edificio, mientras otros se arrojaban desde la planta alta.
Incluso, corrió riesgo el jardín materno-infantil de la institución que funciona a sólo 40 metros de la planta siniestrada. De todos modos, hubo un rápido operativo de evacuación de los casi 50 pequeños que se encontraban allí.
Según la Justicia Federal, que investiga los hechos, y según la propia conducción de la casa académica, aún no está determinada la causa del fuego que originó más de 10 explosiones simultáneas. Se pudo averiguar que la deflagración se habría desencadenado cuando se rompió uno de los 20 tambores de hexano que estaban depositados en un rincón de la planta.
Al tomar contacto con un elemento de calor (pudo ser un mechero o un soplete prendido) originó la ignición que arrancó el fuego y luego al serie de estampidas.
El hexano es un hidrocarburo altamente volátil, un solvente orgánico muy inflamable, por lo cual, ante el mínimo contacto con un estimulante, se propaga rápidamente. Eso es lo que habría ocurrido en la planta de experimentación, analizó el investigador del área de Microbiología, Deán Fernández, un joven becario que se encontraba en el lugar y alcanzó a salvar su vida de milagro al salir con urgencia cuando se cayó el tambor, tras una fallida maniobra de la grúa que lo sostenía. El jefe de Bomberos Voluntarios, Javier De Olmos, admitió que la Universidad tiene mecanismos de seguridad "pero evidentemente algo falló", dijo. (NA)







