06 Diciembre 2007 Seguir en 
Un joven de 26 años, acusado de haberle arrebatado la cartera a una mujer a la puerta de un banco, fue detenido por la Policía luego de una cinematográfica persecución por la ciudad de Yerba Buena.
Cerca de las 9, Elizabeth Brodersen salía de la entidad crediticia ubicada en avenida Aconquija al 1.600 después de haber realizado un depósito. A la puerta fue interceptada por un joven que le quitó el bolso de mano, en el que llevaba poco más de $ 100. El atacante huyó a toda velocidad por la avenida, en una moto en la que lo esperaba un cómplice.
La mujer se dirigió de inmediato a la comisaría de Yerba Buena para denunciar lo que había ocurrido. El comisario Víctor Reynoso, en el acto, a través de la radio, puso en alerta a todos los uniformados. La víctima, con mucha seguridad, les dio a los uniformados datos sobre la ropa que llevaban puesta los delincuentes y sobre la moto en que se trasladaban.
Los arrebatadores, según consta en el parte policial, se detuvieron en la estación de servicio que está ubicada en la avenida Aconquija y Alfredo Guzmán. Ese habría sido el lugar que eligieron para repartir el botín.
El oficial Arnaldo Negrete, que presta servicios en la comisaría de Marti Coll, venía de cargar combustible con el móvil cuando los descubrió y fue tras sus pasos, pero sólo pudo detener a uno de ellos que fue identificado como "Caballo Manso".
"Fue una locura. Todos los policías los apuntaron y cuando se dieron cuenta de lo que estaban pasando, intentaron salir corriendo. Un policía atrapó a uno de ellos y el otro salió corriendo. A los pocos minutos llegaron más uniformados. Parecía una película", aseguró Juan Carlos García.
María Laura García, que presenció la detención del acusado, se mostró sorprendida por la actuación de los agentes. "En cuestión de minutos llegaron muchos policías. Pensábamos que había pasado algo grave y, cuando nos contaron lo que ocurría, respiramos tranquilos", comentó. Los investigadores sospechan que los arrebatadores habían vigilado a la víctima, puesto que por segundo día consecutivo se había presentado en el banco a realizar un depósito de dinero para la firma de cosméticos donde trabaja.
Según los pesquisas, el detenido reside en Villa 9 de Julio y tendría antecedentes por haber cometido este tipo de delitos en otras oportunidades. La Policía ahora busca a su cómplice, que sería un tal "Boca hedionda", que también residiría en ese barrio de la capital.
Cerca de las 9, Elizabeth Brodersen salía de la entidad crediticia ubicada en avenida Aconquija al 1.600 después de haber realizado un depósito. A la puerta fue interceptada por un joven que le quitó el bolso de mano, en el que llevaba poco más de $ 100. El atacante huyó a toda velocidad por la avenida, en una moto en la que lo esperaba un cómplice.
La mujer se dirigió de inmediato a la comisaría de Yerba Buena para denunciar lo que había ocurrido. El comisario Víctor Reynoso, en el acto, a través de la radio, puso en alerta a todos los uniformados. La víctima, con mucha seguridad, les dio a los uniformados datos sobre la ropa que llevaban puesta los delincuentes y sobre la moto en que se trasladaban.
Los arrebatadores, según consta en el parte policial, se detuvieron en la estación de servicio que está ubicada en la avenida Aconquija y Alfredo Guzmán. Ese habría sido el lugar que eligieron para repartir el botín.
El oficial Arnaldo Negrete, que presta servicios en la comisaría de Marti Coll, venía de cargar combustible con el móvil cuando los descubrió y fue tras sus pasos, pero sólo pudo detener a uno de ellos que fue identificado como "Caballo Manso".
"Fue una locura. Todos los policías los apuntaron y cuando se dieron cuenta de lo que estaban pasando, intentaron salir corriendo. Un policía atrapó a uno de ellos y el otro salió corriendo. A los pocos minutos llegaron más uniformados. Parecía una película", aseguró Juan Carlos García.
María Laura García, que presenció la detención del acusado, se mostró sorprendida por la actuación de los agentes. "En cuestión de minutos llegaron muchos policías. Pensábamos que había pasado algo grave y, cuando nos contaron lo que ocurría, respiramos tranquilos", comentó. Los investigadores sospechan que los arrebatadores habían vigilado a la víctima, puesto que por segundo día consecutivo se había presentado en el banco a realizar un depósito de dinero para la firma de cosméticos donde trabaja.
Según los pesquisas, el detenido reside en Villa 9 de Julio y tendría antecedentes por haber cometido este tipo de delitos en otras oportunidades. La Policía ahora busca a su cómplice, que sería un tal "Boca hedionda", que también residiría en ese barrio de la capital.







