06 Diciembre 2007 Seguir en 
Una testigo estaría en condiciones de relatar un incidente en el que estuvo involucrado Pablo Antonio Amín antes de que asesinara a su esposa, María Marta Arias.
La mujer, cuyo nombre se mantiene en reserva, es una taxista que fue presentada por los defensores del acusado, Roberto Flores y Martín Zottoli para que testificara sobre las alteraciones mentales que presentaba Amín antes de cometer el crimen.
Según los abogados, la testigo estaría en condiciones de afirmar que Amín protagonizó un incidente el sábado 27 en la esquina de Monteagudo y San Martín. “Ella contará que nuestro defendido cortó el tránsito y que luego se subió a un ómnibus de la Línea 1”, aseguró Flores.
El defensor indicó además que, en todo momento, Amín corría desesperado mientras gritaba que querían matarlo, y que Arias lo perseguía tratando de calmarlo.
“Esa no es la conducta de una persona normal. Ese incidente ocurrió después de que se hizo bautizar en una iglesia. Fueron hechos protagonizados por una persona que no está bien”, expresó el letrado.
En la madrugada del domingo 28, el santiagueño ahorcó a su mujer en una habitación del quinto piso del Catalinas Park. Luego le extrajo los globos oculares y la arrastró por varios pisos a Arias. Fue detenido en el acto y desde ese día se encuentra internado en el hospital Obarrio.
Flores y Zottoli intentan sumar pruebas para demostrar que el acusado es inimputable. Por ese motivo ya declararon ante la fiscal Adriana Reinoso Cuello la madre, Graciela Rodríguez y la media hermana, Andrea Oronell.
Mario Leiva Haro, representante legal de la familia Arias, sostiene que Amín está en perfectas condiciones y que finge estar alterado para no ser imputado por el crimen.
Reinoso Cuello solicitó que el acusado sea sometido a una serie de pericias para determinar si es inimputable. Hasta el momento no recibió ningún resultado sobre los estudios.
La mujer, cuyo nombre se mantiene en reserva, es una taxista que fue presentada por los defensores del acusado, Roberto Flores y Martín Zottoli para que testificara sobre las alteraciones mentales que presentaba Amín antes de cometer el crimen.
Según los abogados, la testigo estaría en condiciones de afirmar que Amín protagonizó un incidente el sábado 27 en la esquina de Monteagudo y San Martín. “Ella contará que nuestro defendido cortó el tránsito y que luego se subió a un ómnibus de la Línea 1”, aseguró Flores.
El defensor indicó además que, en todo momento, Amín corría desesperado mientras gritaba que querían matarlo, y que Arias lo perseguía tratando de calmarlo.
“Esa no es la conducta de una persona normal. Ese incidente ocurrió después de que se hizo bautizar en una iglesia. Fueron hechos protagonizados por una persona que no está bien”, expresó el letrado.
En la madrugada del domingo 28, el santiagueño ahorcó a su mujer en una habitación del quinto piso del Catalinas Park. Luego le extrajo los globos oculares y la arrastró por varios pisos a Arias. Fue detenido en el acto y desde ese día se encuentra internado en el hospital Obarrio.
Flores y Zottoli intentan sumar pruebas para demostrar que el acusado es inimputable. Por ese motivo ya declararon ante la fiscal Adriana Reinoso Cuello la madre, Graciela Rodríguez y la media hermana, Andrea Oronell.
Mario Leiva Haro, representante legal de la familia Arias, sostiene que Amín está en perfectas condiciones y que finge estar alterado para no ser imputado por el crimen.
Reinoso Cuello solicitó que el acusado sea sometido a una serie de pericias para determinar si es inimputable. Hasta el momento no recibió ningún resultado sobre los estudios.







