05 Diciembre 2007 Seguir en 
Los familiares y defensores de L., la única menor detenida por la muerte de Carla Romina Ortega, iniciaron los trámites correspondientes para que la adolescente, de 16 años, recupere la libertad antes de que concluya el año.
La madre y la hermana de la acusada, cuyos nombres se mantienen en reserva por cuestiones legales, mantuvieron ayer una extensa reunión con la jueza de Menores Nora Wexler. Según una fuente de Tribunales, el encuentro se habría producido para determinar qué requisitos deben cumplir para que la menor abandone el Instituto Goretti, donde se encuentra alojada desde hace casi tres meses.
Wexler ya habría solicitado que se realicen tipos de informes para definir si ordena su libertad. L. mantendrá una serie de entrevistas con psicólogos que realizarán un informe sobre su conducta.
Al parecer, de acuerdo con la versión oficial, la jueza ordenará que la adolescente cumpla una serie de exigentes medidas tutelares.
Entre otras, se destaca que deberá rendir todas las materias para no perder el año y que se inscriba en una serie de cursos para aprender distintos oficios. Lo que no está definido aún es si será entregada a sus padres o si se le buscará un hogar sustituto.
"Es una medida que solicitamos desde que nos hicimos cargo de la defensa de la adolescente. Ella, cuando amplió su declaración, no sólo aportó indicios para esclarecer el caso, sino que confirmó que Carla murió en un trágico accidente", aseguró Pablo Rivera que, junto a Ariel Lezcano, representan a la menor. J., la otra sospechosa, recuperó hace más de un mes la libertad y actualmente está al cuidado de un familiar que vive en el interior de la provincia. La jueza Wexler le ordenó que lleve a cabo una serie de medidas tutelares.
La menor, que es defendida por Leonardo Coria y Carlos Picón, como tiene 15 años, es inimputable y nunca deberá enfrentar a un Tribunal por más que se demuestre su culpabilidad en el hecho.
La madre y la hermana de la acusada, cuyos nombres se mantienen en reserva por cuestiones legales, mantuvieron ayer una extensa reunión con la jueza de Menores Nora Wexler. Según una fuente de Tribunales, el encuentro se habría producido para determinar qué requisitos deben cumplir para que la menor abandone el Instituto Goretti, donde se encuentra alojada desde hace casi tres meses.
Wexler ya habría solicitado que se realicen tipos de informes para definir si ordena su libertad. L. mantendrá una serie de entrevistas con psicólogos que realizarán un informe sobre su conducta.
Al parecer, de acuerdo con la versión oficial, la jueza ordenará que la adolescente cumpla una serie de exigentes medidas tutelares.
Entre otras, se destaca que deberá rendir todas las materias para no perder el año y que se inscriba en una serie de cursos para aprender distintos oficios. Lo que no está definido aún es si será entregada a sus padres o si se le buscará un hogar sustituto.
"Es una medida que solicitamos desde que nos hicimos cargo de la defensa de la adolescente. Ella, cuando amplió su declaración, no sólo aportó indicios para esclarecer el caso, sino que confirmó que Carla murió en un trágico accidente", aseguró Pablo Rivera que, junto a Ariel Lezcano, representan a la menor. J., la otra sospechosa, recuperó hace más de un mes la libertad y actualmente está al cuidado de un familiar que vive en el interior de la provincia. La jueza Wexler le ordenó que lleve a cabo una serie de medidas tutelares.
La menor, que es defendida por Leonardo Coria y Carlos Picón, como tiene 15 años, es inimputable y nunca deberá enfrentar a un Tribunal por más que se demuestre su culpabilidad en el hecho.







