28 Noviembre 2007 Seguir en 
LA PAZ.- Seis de los nueve departamentos de Bolivia, controlados por la oposición, realizarán hoy un paro de 24 horas, en un nuevo capítulo de su incesante enfrentamiento con el presidente, Evo Morales, por autonomías y un cambio constitucional. El paro, calificado de antidemocrático por el gobierno, fue confirmado mientras resuenan los ecos de violentos disturbios que dejaron al menos cuatro muertos en la ciudad sureña de Sucre, a raíz de la nueva Carta Magna dictada por el oficialismo.
Las protestas decididas por prefectos (gobernadores) y líderes cívicos de Santa Cruz, Tarija, Cochabamba, Chuquisaca, Beni y Pando, continuarán con una huelga de hambre de personalidades cruceñas a partir del lunes. Los tres departamentos occidentales -La Paz, Oruro y Potosí- donde es abrumador el peso político de campesinos e indígenas aymaras y quechuas, mantienen su respaldo a las políticas de Morales, en especial a la nueva Constitución con el que el mandatario intenta "refundar" Bolivia.
"Vamos a demostrarle al gobierno que no aceptamos su imposición, que sabremos defender nuestros recursos y que no aceptaremos la Constitución aprobada", dijo el presidente del comité cívico de Santa Cruz, Branco Marinkovic, constituido en líder opositor.
El vocero oficial, Alex Contreras, replicó que el paro no es más que otro intento condenado al fracaso de la oligarquía por frenar los cambios por los que lucha el pueblo. La oposición política y regional ha hecho del rechazo a la nueva Constitución bandera de lucha contra Morales, a quien ha enfrentado con demandas de autonomía y un férreo rechazo a un proyecto de redistribución de un impuesto petrolero para financiar una renta universal para ancianos.
En un intento por reponer el orden en la todavía convulsionada Sucre, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, ordenó reponer los servicios policiales en esa ciudad, que estuvo tres días sin atención bancaria por falta de seguridad. El ministro exigió que los líderes sucrenses brinden condiciones seguras a la fuerza del orden y controlen a aquellos grupos de violentos que el fin de semana asolaron y atacaron edificios policiales, hasta provocar el retiro de los uniformados a otra ciudad.
Pero Rada no comentó la decisión de líderes cívicos de Sucre de designar a un nuevo prefecto regional, en abierto desafío a la autoridad de Morales. Esto pareció poner a Sucre, capital de Chuquisaca, en sintonía con el liderazgo cívico de Santa Cruz, que apoya la demanda sucrense de ser sede del gobierno nacional actualmente instalado en La Paz, lo que desató las movilizaciones y disturbios que paralizaron a la Asamblea Constituyente. La aprobación preliminar de la nueva Carta Magna, en una sesión dominada totalmente por el oficialismo, se realizó el sábado en un liceo militar de Sucre, en medio de violentos choques entre policías y manifestantes opositores del gobierno central. (Reuters)
Las protestas decididas por prefectos (gobernadores) y líderes cívicos de Santa Cruz, Tarija, Cochabamba, Chuquisaca, Beni y Pando, continuarán con una huelga de hambre de personalidades cruceñas a partir del lunes. Los tres departamentos occidentales -La Paz, Oruro y Potosí- donde es abrumador el peso político de campesinos e indígenas aymaras y quechuas, mantienen su respaldo a las políticas de Morales, en especial a la nueva Constitución con el que el mandatario intenta "refundar" Bolivia.
"Vamos a demostrarle al gobierno que no aceptamos su imposición, que sabremos defender nuestros recursos y que no aceptaremos la Constitución aprobada", dijo el presidente del comité cívico de Santa Cruz, Branco Marinkovic, constituido en líder opositor.
El vocero oficial, Alex Contreras, replicó que el paro no es más que otro intento condenado al fracaso de la oligarquía por frenar los cambios por los que lucha el pueblo. La oposición política y regional ha hecho del rechazo a la nueva Constitución bandera de lucha contra Morales, a quien ha enfrentado con demandas de autonomía y un férreo rechazo a un proyecto de redistribución de un impuesto petrolero para financiar una renta universal para ancianos.
En un intento por reponer el orden en la todavía convulsionada Sucre, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, ordenó reponer los servicios policiales en esa ciudad, que estuvo tres días sin atención bancaria por falta de seguridad. El ministro exigió que los líderes sucrenses brinden condiciones seguras a la fuerza del orden y controlen a aquellos grupos de violentos que el fin de semana asolaron y atacaron edificios policiales, hasta provocar el retiro de los uniformados a otra ciudad.
Pero Rada no comentó la decisión de líderes cívicos de Sucre de designar a un nuevo prefecto regional, en abierto desafío a la autoridad de Morales. Esto pareció poner a Sucre, capital de Chuquisaca, en sintonía con el liderazgo cívico de Santa Cruz, que apoya la demanda sucrense de ser sede del gobierno nacional actualmente instalado en La Paz, lo que desató las movilizaciones y disturbios que paralizaron a la Asamblea Constituyente. La aprobación preliminar de la nueva Carta Magna, en una sesión dominada totalmente por el oficialismo, se realizó el sábado en un liceo militar de Sucre, en medio de violentos choques entre policías y manifestantes opositores del gobierno central. (Reuters)







