Cada vez hay más policías estresados

Ninguno de los uniformados de la provincia recibe tratamiento psicológico.

26 Noviembre 2007
Casi todos los policías de la provincia sufren estrés, trastornos de ansiedad, fobias, miedos y angustia, según ellos mismos reconocen ante sus jefes. Pero, a pesar de los riesgos que esto conlleva, no reciben tratamiento psicológico.
El caso del oficial Daniel Fuelle, que baleó a su esposa Nancy Quinteros el domingo de la semana pasada, es un dramático ejemplo. Según el comisario mayor Fernando Vázquez Carranza, director general de la Policía Científica, los agentes se ven sometidos a una doble presión, la específica de su actividad laboral y la violencia social que parece generalizarse en Tucumán. Rafael Vece, director de Medipol (servicio que presta atención médica gratuita para los policías), comentó que las consultas por problemas de estrés y ansiedad se han incrementado.
"Deberían someterse al menos a un estudio anual, pero esto no se cumple", indicó el médico. "Están presionados siempre. Todo eso se va juntando y puede explotar en algún momento si no se lo trata", explicó por su parte el comisario Luis Ibáñez, jefe de Patrulla Urbana. Incluso los especialistas advirtieron que el hecho de portar un arma también determina un foco de estrés.

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