26 Noviembre 2007 Seguir en 
Beirut.- El jefe de la comunidad cristiana maronita libanesa advirtió ayer que la situación política en el país es crítica, tras el fin del mandato presidencial de Emile Lahoud y la imposibilidad de un acuerdo en el Parlamento para designar a un sucesor.
Durante la oración dominical, el cardenal Nasrallah Sfeir instó a los líderes libaneses a dejar de lado sus diferencias por el bien del país. La situación podría terminar en estabilidad o en caos, señaló una fuente cerca a Sfeir. Según el sistema confesional libanés, el presidente debe ser un cristiano maronita.
En tanto, el Ejército reforzó su presencia en las calles de la capital Beirut y se establecieron puntos de control para mantener el orden. El vice secretario general del movimiento radical islámico Hezbollah, jeque Naeem Kassem, advirtió ayer que la elección presidencial no podrá realizarse a menos que todos los partidos, la oposición y la mayoría antisiria, logren un acuerdo en torno a un candidato. El viernes fracasó el quinto intento de nombrar a un sucesor del prosirio Lahoud, entre el gobierno de Fouad Siniora, respaldado por Occidente, y la oposición dirigida por Hezbollah, aliado de Siria e Irán.
El presidente del Parlamento, Nabih Berri, pospuso la votación para el 30 de noviembre. (DPA)
Durante la oración dominical, el cardenal Nasrallah Sfeir instó a los líderes libaneses a dejar de lado sus diferencias por el bien del país. La situación podría terminar en estabilidad o en caos, señaló una fuente cerca a Sfeir. Según el sistema confesional libanés, el presidente debe ser un cristiano maronita.
En tanto, el Ejército reforzó su presencia en las calles de la capital Beirut y se establecieron puntos de control para mantener el orden. El vice secretario general del movimiento radical islámico Hezbollah, jeque Naeem Kassem, advirtió ayer que la elección presidencial no podrá realizarse a menos que todos los partidos, la oposición y la mayoría antisiria, logren un acuerdo en torno a un candidato. El viernes fracasó el quinto intento de nombrar a un sucesor del prosirio Lahoud, entre el gobierno de Fouad Siniora, respaldado por Occidente, y la oposición dirigida por Hezbollah, aliado de Siria e Irán.
El presidente del Parlamento, Nabih Berri, pospuso la votación para el 30 de noviembre. (DPA)







