El interés por el videoarte resurge entre los jóvenes

La visita del artista alemán Björn Melhus despertó gran expectativa. La mirada crítica sobre los talk-shows televisivos.

PROTAGONISTA. Melhus interpreta a todos sus personajes. GENTILEZA CARLOS DARIO ALBORNOZ
PROTAGONISTA. Melhus interpreta a todos sus personajes. GENTILEZA CARLOS DARIO ALBORNOZ
11 Noviembre 2007
Que el videoarte ha recobrado fuerza en estos últimos años, sobre todo entre los artistas más jóvenes, quedó demostrado en la actividad que desplegó el alemán Björn Melhus en esta ciudad días pasados. Más de 100 personas colmaron la sala multimedia del MUNT el martes para ver cinco de sus videos y, traductor mediante, dialogar con el artista. El miércoles, otras decenas de estudiantes de cine asistieron a sus proyecciones en la Escuela de Cine, Video y Televisión, una de cuyas cátedras organizó su visita.
En la obra denominada “Primetime” (2001), con mucho humor y sarcasmo, el artista posa su mirada crítica sobre los conocidos talk-shows (“programas que los amamos y los odiamos ”, dijo Melhus). En la videoinstalación participan alrededor de 30 monitores, en un despliegue tecnológico de alta producción; las escandalosas confesiones de los supuestos invitados se emiten en off, pero son las luces y los sonidos -las verdaderas imágenes-, los que marcan el ritmo del video. Melhus no trabaja únicamente con los monitores sino también con proyecciones sobre los muros. “Primetime” fue, sin dudas, uno de los trabajos más aplaudidos por los espectadores, en su mayoría estudiantes de arte y de cine. Y no por casualidad, sino porque, tal vez, sea la obra que, en su parodia, permite reflexionar sobre los medios masivos de comunicación, justo en estos momentos en que establecer límites precisos entre el video, el cine y la televisión se hace muy difícil.
“Simplemente las tomo y las utilizo y nunca tuve problemas de copyright”, respondió Melhus cuando un estudiante le preguntó sobre el uso de imágenes o de músicas ajenas en sus obras.
Melhus interpreta a cada uno de los personajes en sus videos, y en las obligadas yuxtaposiciones y superposiciones de imágenes se aprecia un nivel técnico impecable.
Un ejemplo de ello es el trabajo “Again & Again” (inspirado en la oveja Dolly), donde su propia imagen se multiplica y se superpone en infinidad de veces. “La copia es mejor que el original porque la copia no tiene reverso”, reflexionó el artista al referirse a la clonación. “Again & Again” no solamente fue proyectado en el MUNT, sino que, también se pudo ver, cómo fue instalado en exposiciones en Alemania, Suiza y Holanda.


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