25 Octubre 2007 Seguir en 
La jueza de Menores Nora Wexler escuchará hoy los argumentos de los defensores y de los familiares de J., de 15 años, una de las detenidas por el crimen de Carla Romina Ortega, para definir si le concederá o no la libertad. La otra acusada es L., de 16 años. De todas formas, por el momento ambas deberán esperar que termine una pericia ordenada por la Justicia, que es considerada clave por los investigadores para esclarecer el caso.
Leonardo Coria y Carlos Picón, con el respaldo de la defensora de Menores Inés Avellaneda, solicitaron una audiencia para lograr que la magistrada acepte que J. abandone el Instituto Goretti y sea alojada en la casa de un familiar, cuyo nombre no trascendió por cuestiones legales.
También se comprometieron a que ella cumpla con una serie de medidas tutelares, entre las que se destacan continuar con sus estudios secundarios, no abandonar el hogar al que la envíen y comprometerse a colaborar con la investigación del caso. "La de ella es una situación muy particular. Tiene 15 años, es decir, es inimputable, por lo que no tiene sentido que continúe privada de su libertad; menos aún si se tiene en cuenta que no hay ninguna prueba en su contra", aseguraron sus defensores.
Roberto Flores, defensor de L., realizó la misma propuesta, pero la jueza Wexler, hasta el momento, no la aceptó. El planteo del abogado se complicó luego de que Avellaneda se excusó de seguir interviniendo en su casa. A pesar de los esfuerzos de los defensores, se supone que Wexler decidirá no liberar a ninguna hasta que tenga los resultados del análisis al que fueron sometidas ambas, además de las hermanas Lorena y Joanna Alderete. Peritos de la Policía Científica, por pedido del fiscal Pedro Gallo, comparan muestras de cabellos que les extrajeron a las cuatro jóvenes con las que encontraron en el cuerpo de Carla.
La adolescente apareció muerta el 26 de agosto, en el fondo de un precipicio, a la vera de la ruta 338, que conduce a San Javier.
Leonardo Coria y Carlos Picón, con el respaldo de la defensora de Menores Inés Avellaneda, solicitaron una audiencia para lograr que la magistrada acepte que J. abandone el Instituto Goretti y sea alojada en la casa de un familiar, cuyo nombre no trascendió por cuestiones legales.
También se comprometieron a que ella cumpla con una serie de medidas tutelares, entre las que se destacan continuar con sus estudios secundarios, no abandonar el hogar al que la envíen y comprometerse a colaborar con la investigación del caso. "La de ella es una situación muy particular. Tiene 15 años, es decir, es inimputable, por lo que no tiene sentido que continúe privada de su libertad; menos aún si se tiene en cuenta que no hay ninguna prueba en su contra", aseguraron sus defensores.
Roberto Flores, defensor de L., realizó la misma propuesta, pero la jueza Wexler, hasta el momento, no la aceptó. El planteo del abogado se complicó luego de que Avellaneda se excusó de seguir interviniendo en su casa. A pesar de los esfuerzos de los defensores, se supone que Wexler decidirá no liberar a ninguna hasta que tenga los resultados del análisis al que fueron sometidas ambas, además de las hermanas Lorena y Joanna Alderete. Peritos de la Policía Científica, por pedido del fiscal Pedro Gallo, comparan muestras de cabellos que les extrajeron a las cuatro jóvenes con las que encontraron en el cuerpo de Carla.
La adolescente apareció muerta el 26 de agosto, en el fondo de un precipicio, a la vera de la ruta 338, que conduce a San Javier.







