Una sensual joven conquista ancianos millonarios

"Mujer de lujo". Flaquita y todo, Audrey desparrama su hasta aquí oculto sex-appeal, con escotes de todo tipo y minifaldas varias, y casi con orgullo contonea su cintura.

SEXY. Irene no tiene escrúpulos a la hora de buscar dinero.REUTER
SEXY. Irene no tiene escrúpulos a la hora de buscar dinero.REUTER
25 Octubre 2007
Después de la deliciosa "Amelie" (2001), que marcó el salto a la popularidad de la actriz francesa Audrey Tautou, hubo un tiempo en el que la morocha de negros y enormes ojos deambuló por una meseta que parecía llevarla a interpretar sólo personajes grises, opacos. A los 29 años, Tautou parece encauzar su carrera, y la bisagra parece ser "Una mujer de lujo", en la que se muestra muy distinta respecto de los roles más recientes. Aquí, para establecer una sensación aproximada, es la antinomia de aquella muñeca de porcelana que era Amelie. La Irene de "Mujer de lujo" se luce por ser ambiciosa, inescrupulosa y muy sensual. ¿Su objetivo? Conquistar a ancianos millonarios.
Flaquita y todo, Audrey desparrama su hasta aquí oculto sex-appeal, con escotes de todo tipo y minifaldas varias, y casi con orgullo contonea su cintura y sus piernas largas por paradisíacas playas de la Costa Azul.
Audrey se compenetró con su personaje, al punto de sorprender por sus distintas miradas entre una escena angelical, otra sexy y otra gélida. "Ella lo lograba de tal modo que yo siempre le exigía más", dijo el director Pierre Salvadori.
Irene expresa su confusión entre el lujo y la felicidad y enfatiza los contrastes entre el glamour de su apariencia física y de su vestuario, con la modestia de su origen social, evidenciada en su voz y su entonación. "No es una mala chica. Detrás de ese costado banal, hay un fondo soñador e infantil que la lleva a no reparar en medios para llegar a ser una princesa", dijo ella en España, donde fue presentado el film. Y admitió: "Sí, es el personaje más lejano a mí que he realizado hasta la fecha".
Tautou se reconoce poco amiga de la fama, porque, según ella, el anonimato es una parte de la libertad a la que no quiere renunciar.

Tamaño texto
Comentarios