25 Octubre 2007 Seguir en 
Adam Sandler (Click) y Kevin James (Hitch) son dos hombres, heterosexuales, que caminan hacia el altar con la mejor de las intenciones en el filme "Yo los declaro marido y... Larry".
Chuck Levine (Sandler) y Larry Valentine (James) son el orgullo de la estación de bomberos de la que forman parte: tienen una sólida amistad, son inseparables, y están siempre dispuestos a cualquier cosa el uno por el otro. Larry es viudo, y sólo le interesa una cosa: proteger a su familia. Por el contrario, a su amigo Chuck lo único que le interesa es disfrutar de la vida de soltero.
Chuck se siente eternamente en deuda con Larry, que le salvó la vida en un incendio. Larry decide cobrarse ese favor cuando la burocracia municipal le prohíbe poner a sus propios hijos como beneficiarios de su seguro de vida.
Todo lo que Chuck tiene que hacer es declarar, en un par de formularios de rigor, que es el "compañero de vida" de Larry. Simplemente, y nadie tiene porqué enterarse. Pero las cosas se complican cuando un oficial burócrata y obsesivo comienza a sospechar de la verdadera relación entre ellos, y su situación de concubinato pasa de ser confidencial a ocupar las primeras planas de los diarios locales. Dan Aykroyd interpreta al jefe del cuartel de bomberos con la suficiente calle como para jamás admitir eso de que semejantes dos bestias puedan ser gays; y Steve Buscemi es un minuciosamente desagradable inspector de fraudes contra las pensiones, que tampoco cree en el amor entre los bomberos de Brooklyn, mientras que el amenazador bombero semipsicópata Ving Rhames sí se cree la historia de amor, a tal punto de animarse a "salir del ropero".
Así es como se ven forzados a improvisar y actuar como dos enamorados, recién casados, que disfrutan la dicha de convivir bajo un mismo techo. Después, deberán sobrevivir a la luna de miel reglamentaria, y tendrán que exponerse públicamente.
Chuck Levine (Sandler) y Larry Valentine (James) son el orgullo de la estación de bomberos de la que forman parte: tienen una sólida amistad, son inseparables, y están siempre dispuestos a cualquier cosa el uno por el otro. Larry es viudo, y sólo le interesa una cosa: proteger a su familia. Por el contrario, a su amigo Chuck lo único que le interesa es disfrutar de la vida de soltero.
Chuck se siente eternamente en deuda con Larry, que le salvó la vida en un incendio. Larry decide cobrarse ese favor cuando la burocracia municipal le prohíbe poner a sus propios hijos como beneficiarios de su seguro de vida.
Todo lo que Chuck tiene que hacer es declarar, en un par de formularios de rigor, que es el "compañero de vida" de Larry. Simplemente, y nadie tiene porqué enterarse. Pero las cosas se complican cuando un oficial burócrata y obsesivo comienza a sospechar de la verdadera relación entre ellos, y su situación de concubinato pasa de ser confidencial a ocupar las primeras planas de los diarios locales. Dan Aykroyd interpreta al jefe del cuartel de bomberos con la suficiente calle como para jamás admitir eso de que semejantes dos bestias puedan ser gays; y Steve Buscemi es un minuciosamente desagradable inspector de fraudes contra las pensiones, que tampoco cree en el amor entre los bomberos de Brooklyn, mientras que el amenazador bombero semipsicópata Ving Rhames sí se cree la historia de amor, a tal punto de animarse a "salir del ropero".
Así es como se ven forzados a improvisar y actuar como dos enamorados, recién casados, que disfrutan la dicha de convivir bajo un mismo techo. Después, deberán sobrevivir a la luna de miel reglamentaria, y tendrán que exponerse públicamente.







