24 Octubre 2007 Seguir en 
PARIS.- El Parlamento aprobó la polémica prueba de ADN para los familiares de inmigrantes, medida que ha desatado un encendido debate en Francia. Con los datos genéticos se pretende evitar estafas en la política de reagrupación familiar, ya que, según sus defensores, en algunos países africanos se falsifica entre el 30 y el 80% de los documentos. La propuesta ha sido fuertemente criticada por la oposición socialista, que anunció que apelará ante el Consejo Constitucional. Según una encuesta, un 49% de los franceses está a favor de estas pruebas. El gobierno se propone con la nueva medida reducir la entrada de familiares de inmigrantes y aumentar el número de trabajadores extranjeros altamente cualificados. La demanda de estos empleados es especialmente elevada en los ramos de hotelería y construcción y el gobierno quiere aumentar esta masa laboral. (DPA)







