24 Octubre 2007 Seguir en 
LA PAZ.- Las prostitutas de El Alto iniciaron una huelga de hambre y amenazan con atender a sus clientes en las calles si el municipio de esa ciudad, la de mayor conflictividad social de Bolivia, no reabre los prostíbulos. Una treintena de meretrices cumplió ayer su segundo día de ayuno voluntario en un centro de salud de El Alto, donde realizan sus controles sanitarios, y amenazaron también con suspender la revisión médica habitual.
El municipio clausuró prostíbulos y otros locales nocturnos el sábado, tras la furiosa reacción de miles de vecinos que durante tres días saquearon y quemaron más de 50 bares y casas de citas que consideran antros de perdición.
Convocatoria nacional
“Demandamos garantías para ejercer nuestro derecho a trabajar, que se identifique a los autores de los hechos de la semana pasada. Si no somos atendidas, desde el lunes ninguna trabajadora sexual asistirá al control médico”, dijo Lily Cortez, dirigente de las meretrices, que suman unas 500 en El Alto. Además, anunció que si no tienen respuesta ampliarán la protesta a nivel nacional, con apoyo de sus colegas del interior. Cortez propuso marchar desnudas por las ciudades de todo el país y ejercer su trabajo en plena calle.
El municipio alteño rechazó la demanda. “La población exigió el cierre de esos locales y el gobierno hace lo que la gente reclama”, dijo un vocero. No obstante, trascendió que las autoridades negocian con los vecinos una nueva ubicación de los prostíbulos.
En protesta similar a la de las meretrices, unos 20 propietarios de bares y cantinas instalaron otro piquete de huelga de hambre en una oficina municipal, en protesta por las nuevas reglas impuestas la semana pasada, que los obliga a trasladar sus locales prácticamente fuera de la ciudad. Según la nueva norma, votada bajo presión popular la semana pasada, los bares podrán funcionar sólo si están ubicados a no menos de 500 metros de los establecimientos educativos. (Télam)
El municipio clausuró prostíbulos y otros locales nocturnos el sábado, tras la furiosa reacción de miles de vecinos que durante tres días saquearon y quemaron más de 50 bares y casas de citas que consideran antros de perdición.
Convocatoria nacional
“Demandamos garantías para ejercer nuestro derecho a trabajar, que se identifique a los autores de los hechos de la semana pasada. Si no somos atendidas, desde el lunes ninguna trabajadora sexual asistirá al control médico”, dijo Lily Cortez, dirigente de las meretrices, que suman unas 500 en El Alto. Además, anunció que si no tienen respuesta ampliarán la protesta a nivel nacional, con apoyo de sus colegas del interior. Cortez propuso marchar desnudas por las ciudades de todo el país y ejercer su trabajo en plena calle.
El municipio alteño rechazó la demanda. “La población exigió el cierre de esos locales y el gobierno hace lo que la gente reclama”, dijo un vocero. No obstante, trascendió que las autoridades negocian con los vecinos una nueva ubicación de los prostíbulos.
En protesta similar a la de las meretrices, unos 20 propietarios de bares y cantinas instalaron otro piquete de huelga de hambre en una oficina municipal, en protesta por las nuevas reglas impuestas la semana pasada, que los obliga a trasladar sus locales prácticamente fuera de la ciudad. Según la nueva norma, votada bajo presión popular la semana pasada, los bares podrán funcionar sólo si están ubicados a no menos de 500 metros de los establecimientos educativos. (Télam)







