La Fiesta de Roma sigue sin alcanzar el nivel de Venecia

Muchas de las películas presentadas hasta ahora causaron decepción, a pesar de contar con grandes estrellas. "Una forma de pedir perdón por lo que hizo Estados Unidos en seis años".

ROBERT REDFORD Y TOM CRUISE. Los dos actores comparten cartel en un thriller político.REUTERS
ROBERT REDFORD Y TOM CRUISE. Los dos actores comparten cartel en un thriller político.REUTERS
24 Octubre 2007
Roma.- A pesar de los grandes nombres, que van desde Francis Ford Coppola a Robert Redford, Roma no alcanza el nivel de Venecia en lo que a calidad cinematográfica se refiere.
Al festival de la capital italiana le falta de alguna manera ese encanto que rodea cada año al encuentro cinematográfico de "La ciudad de los canales". Eso puede deberse en parte a que hasta ahora por la alfombra roja desfilaron pocas de las estrellas de Hollywood que estrenaron películas en el certamen. Además, Roma parece apostar más por atraer al gran público, mientras que los críticos y los premios quedan en un segundo plano. De hecho, genera extrañeza el hecho de que la película "Playing the Victim", del ruso Kirill Serebrennikov, que ganó el Premio Marco Aurelio de Oro en 2006, no haya encontrado hasta ahora distribuidor en Italia.
En esta segunda edición faltan sobre todo esos momentos destacados que más atraen al público. Muchas de las obras presentadas hasta ahora fueron más bien decepcionates, a pesar de contar con estrellas como Meryl Streep, Keira Knightley y Monica Bellucci. Ni siquiera Robert Redford con su esperada"Lions for Lambs" fue una excepción.
Redford no convenció con su thriller político. La película cuenta tres tramas entrelazadas con las guerras estadounidenses contra el terrorismo como telón de fondo. Se centra en los destinos de dos ex estudiantes en la guerra de Afganistán, de su profesor (Redford), de un senador (Tom Cruise) cercano a Bush en Washington y de una ambiciosa periodista de televisión (Meryl Streep). Los críticos consideraron que el filme se quedó en la superficie, que los personajes carecen de matices y que la historia es más relatada que transmitida por las actuaciones. "Para mí, esta película es mi forma de pedir perdón por lo que nuestro país hizo en los últimos seis años", dijo Redford en una entrevista. El director, de 70 años, añadió que su mensaje va dirigido tanto contra la política del presidente George W. Bush como contra la posición apolítica de muchos jóvenes estadounidenses.
En los últimos días, en la "Festa del Cinema" cobró mayor importancia el cine europeo; y una de las revelaciones fue el debut como directora de la actriz alemana Maria Schrader. (DPA)

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