23 Octubre 2007 Seguir en 
LOS ANGELES.- Miles de bomberos intentan contener las llamas en el sur de California, donde al menos 13 focos se extienden rápidamente, alimentados por vientos de hasta 130 km/h. En toda la región impera el estado de emergencia a causa del siniestro, que ha causado una muerte y la evacuación de cientos de miles de personas desde Los Angeles hasta al frontera con México.
“Es un momento trágico para California”, dijo el gobernador Arnold Schwarzenegger, que urgió a la población a atender las evacuaciones ordenadas por el personal de emergencia. Las autoridades del condado de San Diego ordenaron la evacuación de 250.000 personas amenazadas por las llamas cerca de sectores residenciales. Hasta ayer, el siniestro había arrasado con 8.000 hectáreas y amenazaba cientos de edificaciones, según la agencia californiana de lucha contra los incendios.
El paraíso de las estrellas
En Malibú, la ciudad de las estrellas -a 30 km al oeste de Los Angeles-, un incendio espectacular ha devastado más de 1.000 hectáreas y amenaza a unas 400 casas situadas en las colinas. Las llamas estaban ayer a pocos metros de la estación de bomberos local. Unas 1.500 personas tuvieron que ser evacuadas de la zona el domingo. Entre las mansiones perjudicadas figuran las del director de “Titanic”, James Cameron, y la de la actriz de “Grease”, Olivia Newton-John. Otras celebridades, como Mel Gibson, Barbra Streisand, Richard Gere, Pierce Brosnan, Dick Van Dyke, Ted Danson, David Geffen, Tom Hanks y Sean Penn residen también en la zona. Siete edificaciones, entre ellas una mansión estimada en unos U$S 17 millones que acababa de venderse, quedaron reducidas a cenizas en este siniestro, que aparentemente se inició tras la caída de un cable de alta tensión.
Llamas por todas partes
Otro de los focos más impresionantes se extiende al este de San Diego, cerca de la frontera con México. Miles de bomberos tratan de controlar las llamas que han arrasado 40.000 hectáreas en el sur del Estado, mientras se prevén temperaturas por encima de los 30 grados y fuertes vientos. Los bomberos pidieron la evacuación de los 36.000 habitantes de la ciudad de Ramona, 50 km al noreste de San Diego, a causa de un incendio que ayer se unió a otro que se declaró el domingo.
Hecho intencional
En el condado de Orange, entre San Diego y los Angeles, más de 1.600 hectáreas ardían ayer cerca de la ciudad de Irvine. Según las autoridades, se trataría en este caso de un incendio intencional. Otros dos incendios se produjeron en el desierto al norte de Los Angeles en una superficie total de 11.000 hectáreas, donde cientos de personas debieron ser evacuadas.
Un mal sin remedio
Las llamas bajaron incluso hasta la mítica ruta que bordea la costa del Pacífico, entre Los Angeles y San Francisco, donde hubo que bloquear ayer la circulación. Este año ha sido el más seco en Los Angeles desde que, en 1877, empezaron a medirse la precipitaciones. California sufre el azote de grandes incendios cada año debido a su clima mediterráneo y desértico.
En 2003, la menos 22 personas murieron por el fuego que destruyó 3.000 casas y redujo a cenizas más de 3.000 km2 de 3.000 de territorio. Este año, los bomberos de Los Angeles combatieron grandes incendios. Uno de ellos consumió 330 hectáreas del emblemático Parque Griffith y otro amenazó la ciudad de Avalon, en Catalina Island, a casi 35 kilómetros de la costa. En el verano, el incendio de Zaca destruyó 100.000 hectáreas en Santa Bárbara al cabo de dos meses de fuego. (Reuter-DPA-AFP-NA)
“Es un momento trágico para California”, dijo el gobernador Arnold Schwarzenegger, que urgió a la población a atender las evacuaciones ordenadas por el personal de emergencia. Las autoridades del condado de San Diego ordenaron la evacuación de 250.000 personas amenazadas por las llamas cerca de sectores residenciales. Hasta ayer, el siniestro había arrasado con 8.000 hectáreas y amenazaba cientos de edificaciones, según la agencia californiana de lucha contra los incendios.
El paraíso de las estrellas
En Malibú, la ciudad de las estrellas -a 30 km al oeste de Los Angeles-, un incendio espectacular ha devastado más de 1.000 hectáreas y amenaza a unas 400 casas situadas en las colinas. Las llamas estaban ayer a pocos metros de la estación de bomberos local. Unas 1.500 personas tuvieron que ser evacuadas de la zona el domingo. Entre las mansiones perjudicadas figuran las del director de “Titanic”, James Cameron, y la de la actriz de “Grease”, Olivia Newton-John. Otras celebridades, como Mel Gibson, Barbra Streisand, Richard Gere, Pierce Brosnan, Dick Van Dyke, Ted Danson, David Geffen, Tom Hanks y Sean Penn residen también en la zona. Siete edificaciones, entre ellas una mansión estimada en unos U$S 17 millones que acababa de venderse, quedaron reducidas a cenizas en este siniestro, que aparentemente se inició tras la caída de un cable de alta tensión.
Llamas por todas partes
Otro de los focos más impresionantes se extiende al este de San Diego, cerca de la frontera con México. Miles de bomberos tratan de controlar las llamas que han arrasado 40.000 hectáreas en el sur del Estado, mientras se prevén temperaturas por encima de los 30 grados y fuertes vientos. Los bomberos pidieron la evacuación de los 36.000 habitantes de la ciudad de Ramona, 50 km al noreste de San Diego, a causa de un incendio que ayer se unió a otro que se declaró el domingo.
Hecho intencional
En el condado de Orange, entre San Diego y los Angeles, más de 1.600 hectáreas ardían ayer cerca de la ciudad de Irvine. Según las autoridades, se trataría en este caso de un incendio intencional. Otros dos incendios se produjeron en el desierto al norte de Los Angeles en una superficie total de 11.000 hectáreas, donde cientos de personas debieron ser evacuadas.
Un mal sin remedio
Las llamas bajaron incluso hasta la mítica ruta que bordea la costa del Pacífico, entre Los Angeles y San Francisco, donde hubo que bloquear ayer la circulación. Este año ha sido el más seco en Los Angeles desde que, en 1877, empezaron a medirse la precipitaciones. California sufre el azote de grandes incendios cada año debido a su clima mediterráneo y desértico.
En 2003, la menos 22 personas murieron por el fuego que destruyó 3.000 casas y redujo a cenizas más de 3.000 km2 de 3.000 de territorio. Este año, los bomberos de Los Angeles combatieron grandes incendios. Uno de ellos consumió 330 hectáreas del emblemático Parque Griffith y otro amenazó la ciudad de Avalon, en Catalina Island, a casi 35 kilómetros de la costa. En el verano, el incendio de Zaca destruyó 100.000 hectáreas en Santa Bárbara al cabo de dos meses de fuego. (Reuter-DPA-AFP-NA)







