23 Octubre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Estado nacional gastará en las elecciones presidenciales del domingo unos $ 200 millones, más del doble de lo que se destinó en 2003 y un 54% por encima de las legislativas de hace dos años. El gasto fue en 2003 de $ 80 millones (aunque originalmente se había anunciado $ 66 millones) y en las legislativas de 2005 el costo ascendió a $ 130 millones.
En la planificación presupuestaria, las elecciones del 28 incluyen una estimación sobre una virtual segunda vuelta, que hizo subir el costo en $ 30 millones más. Estos datos se desprenden del Presupuesto Nacional y fueron confirmados por fuentes de la Dirección Nacional Electoral.
Los dos ítems que arrastran la mayor cantidad de costos son el aporte a los partidos políticos que este año será de $ 35 millones, y además deben contarse los gastos del escrutinio cotizados en $ 38,6 millones que corresponden a la empresa española INDRA.
La inflación también aquí tuvo su impacto, ya que INDRA, en las elecciones presidenciales de 2003, facturó $ 30 millones y como única novedad tecnológica se confirmó que la empresa escaneará todos los telegramas de las mesas de votación, para que estos puedan ser visualizados en pantalla por los fiscales de cada partido.
En el caso de los aportes a los partidos políticos, el Estado repartirá a las alianzas y a los frentes oficializados $ 35 millones contra los $ 17,7 millones de 2005. La ley de financiamiento de los partidos políticos establece que el Gobierno debe fijar en cada año electoral el monto de esa partida especial. El 30% de este dinero se distribuirá en forma igualitaria entre las listas oficializadas y el resto de manera proporcional a la cantidad de votos que el partido hubiera sacado en las últimas elecciones. (NA)
En la planificación presupuestaria, las elecciones del 28 incluyen una estimación sobre una virtual segunda vuelta, que hizo subir el costo en $ 30 millones más. Estos datos se desprenden del Presupuesto Nacional y fueron confirmados por fuentes de la Dirección Nacional Electoral.
Los dos ítems que arrastran la mayor cantidad de costos son el aporte a los partidos políticos que este año será de $ 35 millones, y además deben contarse los gastos del escrutinio cotizados en $ 38,6 millones que corresponden a la empresa española INDRA.
La inflación también aquí tuvo su impacto, ya que INDRA, en las elecciones presidenciales de 2003, facturó $ 30 millones y como única novedad tecnológica se confirmó que la empresa escaneará todos los telegramas de las mesas de votación, para que estos puedan ser visualizados en pantalla por los fiscales de cada partido.
En el caso de los aportes a los partidos políticos, el Estado repartirá a las alianzas y a los frentes oficializados $ 35 millones contra los $ 17,7 millones de 2005. La ley de financiamiento de los partidos políticos establece que el Gobierno debe fijar en cada año electoral el monto de esa partida especial. El 30% de este dinero se distribuirá en forma igualitaria entre las listas oficializadas y el resto de manera proporcional a la cantidad de votos que el partido hubiera sacado en las últimas elecciones. (NA)
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