Un musulmán malayo debutó como astronauta

Viaje a la Estación Espacial Internacional.

11 Octubre 2007
MOSCU.- La nueva tripulación de la Estación Espacial Internacional (EEI) partió ayer al espacio con el primer astronauta de Malasia a bordo. La nave rusa Soyuz partió de la base de Baikonur, en Kazajstán, llevando a bordo al ruso Yuri Malenchenko, a la astronauta estadounidense Peggy Whitson y al médico malayo Muszaphar Shukor. Shukor, de 35 años, fue escogido entre más de 10.000 candidatos durante una búsqueda a nivel nacional que comenzó en 2003. Dada la especial circunstancia de su primer vuelo, el astronauta, devoto musulmán, dijo que también en el espacio respetará el ayuno sagrado del Ramadán, que finaliza mañana, justo cuando la Soyuz llegue a la estación internacional.

En dirección a La Meca
En Malasia, la Conferencia Islámica nacional creó un código para musulmanes en el espacio, que establece que el astronauta debe, según sus mejores posibilidades y en medio de sus tareas científicas, rezar cinco veces por día en dirección a La Meca, aunque la orientación resulte difícil con una rotación alrededor de la Tierra cada 90 minutos. Shukor regresará el próximo fin de semana, junto con los tripulantes que serán relevados: los cosmonautas rusos Fyodor Yurchikhin y Oleg Kotov.

Mucho trabajo
Según la agencia espacial rusa Roskosmos, Malenchenko y Whitson deberán enfrentar la misión de largo plazo más difícil hasta ahora en la estación espacial. Hasta abril tendrán que recibir entre otros un módulo europeo y uno japonés. Asimismo, está previsto que en diciembre el laboratorio europeo Columbus sea llevado a la EEI a bordo de una nave estadounidense. “Ese es un trabajo difícil que exige mucha capacidad”, afirmó el jefe de Roskosmos, Anatoli Perminov.

Agenda de visitas
Los dos astronautas enfrentarán un animado tránsito en su nuevo hogar, situado a 390 kilómetros de altura. Además de la recepción de los entre dos y tres transbordadores espaciales estadounidenses, para comienzos de 2008 está previsto el primer vuelo hacia la estación del nuevo transportador espacial europeo no tripulado “Julio Verne”. A todo esto se suma el arribo periódico de las naves de suministro rusas Progress.
La EEI, un emprendimiento en el que participaron numerosos países, sirve de plataforma para la cooperación científica internacional, y de sitio experimental para los vuelos futuros de larga duración. La participación de un malayo fue decidida en 2003, cuando Kuala Lumpur adquirió 18 aviones de combate rusos Sujoi 30 por varios miles de millones de dólares. (DPA-AFP-NA)

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