Oleada de atentados suicidas en Irak

La inseguridad en el país ocupado echa por tierra los informes del Pentágono sobre el progreso en el país árabe. La Casa Blanca advierte sobre la capacidad bélica de Bin Laden. Armas químicas. La invasión sólo benefició al terrorismo.

SIN DESCANSO. Un civil herido de bala en la cabeza es atendido en un hospital bagdadí. Los francotiradores son otra pesadilla para el gobierno. REUTERS
SIN DESCANSO. Un civil herido de bala en la cabeza es atendido en un hospital bagdadí. Los francotiradores son otra pesadilla para el gobierno. REUTERS
10 Octubre 2007
BAGDAD.- Una seguidilla de ataques suicidas con coches bomba que causaron decenas de muertos y más de 100 heridos volvió a echar por tierra los informes optimistas sobre la evolución en Irak, que difunde con insistencia el gobierno de Estados Unidos. La red Al Qaeda en Irak había prometido reavivar durante el mes sagrado musulmán del Ramadán los ataques contra funcionarios del gobierno y líderes tribales que se unieron a las fuerzas estadounidenses para combatir al grupo islámico sunnita. Con 50 muertos y más de 100 heridos, la de ayer fue una de las más jornadas más sangrientas que se han registrado durante el Ramadán, que concluye este fin de semana.
Washington se esfuerza por mostrar progresos en Irak, tanto en el campo militar como en el político, para quebrar la ofensiva demócrata en el Congreso, que exige el retiro de las tropas. En este último aspecto, y con el velado propósito de quebrar la resistencia de los que se oponen a la ocupación en Irak, la Casa Blanca difundió un informe que afirma que la red Al Qaeda sigue intentando hacerse con armas de destrucción masiva, entre ellas nucleares o biológicas, para atacar Estados Unidos. Asimismo, llama a redoblar la coordinación antiterrorista en todos los niveles del gobierno. “Desbarataremos los planes del enemigo y reduciremos el impacto de futuros desastres a través de medidas que mejoren la resistencia de nuestra economía e infraestructura crítica antes de que ocurra un incidente”, señala.

La contracara
El presidente de EEUU, George W. Bush, insistió ayer en que la presencia militar en Irak es vital para impedir ataques de Al Qaeda en territorio estadounidense. Sin embargo, expertos británicos afirmaron en un reciente estudio sobre la región que la invasión a Irak sólo ha servido para reforzar la capacidad ofensiva de los grupos islámicos seguidores de Osama bin Laden. Según la investigación, Irak se ha convertido en un gigantesco campo de entrenamiento de militantes terroristas, como lo fue Afganistán tras la invasión soviética, hace más de dos décadas. Fueron nueve años de conflicto armado en el país asiático, entre diciembre de 1979 y febrero de 1989, que terminaron con la derrota de las fuerzas rusas a manos de los combatientes islámicos de Al Qaeda y del Talibán. EEUU lideró a fines de 2001 una campaña internacional contra el entonces gobernante régimen talibán en Afganistán, y hasta ahora no ha podido neutralizar al enemigo.

El frente turco
Otra cuestión que desvela a los estrategas de la Casa Blanca es la tensión entre Irak y Turquía, un fuerte aliado de EEUU en la región. El  primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, dio ayer luz verde a una intervención militar en el norte de Irak, luego de que rebeldes kurdos de esa región mataron 13 soldados turcos el domingo. Erdogan dio las órdenes necesarias para continuar la lucha contra los kurdos, incluso más allá de las fronteras. Las fuerzas de seguridad turcas continuaron ayer las operaciones en el sureste del país en búsqueda de los kurdos responsables del ataque del domingo a las tropas de Erdogan. La operación incluye bombardeos en el norte de Irak, donde se sospecha que los rebeldes escaparon. (Reuter-Télam-afp-na)

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