09 Octubre 2007 Seguir en 
Con ironía se comentó, ayer en el Concejo Deliberante de la capital, que algunos concejales estarían dispuestos a cortar el tránsito en la avenida Sarmiento y Catamarca para no demorar la construcción del centro de compras Carrefour.
La habilitación siguió ayer un veloz trámite, cuando en cuestión de minutos se firmó un dictamen de la comisión de Obras Públicas, y luego, en la reunión de Labor Parlamentaria se lo incorporó al temario de la sesión que se hará mañana, a las 9.30. Sin embargo, la votación por el proyecto no será unánime en el recinto. Ayer, LA GACETA pudo constatar que habrá cuatro votos en contra del proyecto. Se trata de los radicales José Luis Avignone y Federico Romano Norri, del bussista Claudio Viña y de Eduardo de Zavalía.
La controversia surgió a partir de los cuestionamientos de estos cuatro concejales, que coincidieron en que la idea oficialista sólo pretende beneficiar a la firma comercial. "Se quiere eliminar la obligación de la empresa de hacerse cargo de las obras de ensanche del puente sobre la avenida Sarmiento", precisó Avignone.
El radical remarcó en que es reacio a las excepciones al Código de Planeamiento Urbano, porque generan un plano de desigualdad. Además, insistió en que se generará un caos vehicular en la esquina del predio. En el mismo sentido, De Zavalía advirtió sobre la entrada y salida de automóviles y transporte de carga que utilizará la firma comercial. "No me opongo al avance y al crecimiento, pero hay que hacerlo ordenadamente. Esto me recuerda a los proyectos de Casino Club, del ex Mercado de Abasto, que se aprobaron sin poner las exigencias mínimas", señaló.
Viña, en tanto, resaltó la vigencia de las ordenanzas. "La inversión y el desarrollo son bienvenidas, pero no a cualquier precio. Que no se olvide el intendente, Domingo Amaya, ya que las normas están para cumplirse y que el Concejo Deliberante debe legislar y controlar", precisó.
Viña criticó que el proyecto no haya sido enviado por el Departamento Ejecutivo Municipal. "Es vergonzoso ver que Amaya utiliza a los concejales oficialistas, que deben recurrir a armar una ordenanza, cuando debería ser un proyecto emanado desde la Municipalidad", aseguró, en referencia a que la iniciativa fue presentada por Ramón Santiago Cano (PJ). Este último, por su parte, lamentó ayer en la reunión de Labor Parlamentaria que la habilitación oficial a Carrefour no logrará el voto de los 18 concejales, pero defendió el emprendimiento. "Es muy importante la inversión que llegará a Tucumán, que creará puestos de trabajo y le dará vida a esa zona que parece abandonada. Además la competencia con otras firmas será beneficiosa para los vecinos", remarcó.
A ese criterio se unirán los otros nueve concejales justicialistas y los cinco acoplados Raúl Pellegrini, Gustavo Usandivaras, Miguel Brito, Hugo Danesi y Javier Morof, que sumarán los 14 votos.
La habilitación siguió ayer un veloz trámite, cuando en cuestión de minutos se firmó un dictamen de la comisión de Obras Públicas, y luego, en la reunión de Labor Parlamentaria se lo incorporó al temario de la sesión que se hará mañana, a las 9.30. Sin embargo, la votación por el proyecto no será unánime en el recinto. Ayer, LA GACETA pudo constatar que habrá cuatro votos en contra del proyecto. Se trata de los radicales José Luis Avignone y Federico Romano Norri, del bussista Claudio Viña y de Eduardo de Zavalía.
La controversia surgió a partir de los cuestionamientos de estos cuatro concejales, que coincidieron en que la idea oficialista sólo pretende beneficiar a la firma comercial. "Se quiere eliminar la obligación de la empresa de hacerse cargo de las obras de ensanche del puente sobre la avenida Sarmiento", precisó Avignone.
El radical remarcó en que es reacio a las excepciones al Código de Planeamiento Urbano, porque generan un plano de desigualdad. Además, insistió en que se generará un caos vehicular en la esquina del predio. En el mismo sentido, De Zavalía advirtió sobre la entrada y salida de automóviles y transporte de carga que utilizará la firma comercial. "No me opongo al avance y al crecimiento, pero hay que hacerlo ordenadamente. Esto me recuerda a los proyectos de Casino Club, del ex Mercado de Abasto, que se aprobaron sin poner las exigencias mínimas", señaló.
Viña, en tanto, resaltó la vigencia de las ordenanzas. "La inversión y el desarrollo son bienvenidas, pero no a cualquier precio. Que no se olvide el intendente, Domingo Amaya, ya que las normas están para cumplirse y que el Concejo Deliberante debe legislar y controlar", precisó.
Viña criticó que el proyecto no haya sido enviado por el Departamento Ejecutivo Municipal. "Es vergonzoso ver que Amaya utiliza a los concejales oficialistas, que deben recurrir a armar una ordenanza, cuando debería ser un proyecto emanado desde la Municipalidad", aseguró, en referencia a que la iniciativa fue presentada por Ramón Santiago Cano (PJ). Este último, por su parte, lamentó ayer en la reunión de Labor Parlamentaria que la habilitación oficial a Carrefour no logrará el voto de los 18 concejales, pero defendió el emprendimiento. "Es muy importante la inversión que llegará a Tucumán, que creará puestos de trabajo y le dará vida a esa zona que parece abandonada. Además la competencia con otras firmas será beneficiosa para los vecinos", remarcó.
A ese criterio se unirán los otros nueve concejales justicialistas y los cinco acoplados Raúl Pellegrini, Gustavo Usandivaras, Miguel Brito, Hugo Danesi y Javier Morof, que sumarán los 14 votos.







