Brown anunció una drástica reducción de las tropas británicas asentadas en Irak

El primer ministro ratificó que no adelantará las elecciones en Gran Bretaña, por lo que fue muy cuestionado. Para la primavera boreal quedarían 2.500 soldados. Los opositores afirman que el dirigente perdió autoridad y credibilidad.

PROYECTO DE PAIS. Gordon Brown expuso con firmeza las ideas que sostendrá durante su gobierno en materia de política internacional. REUTERS
PROYECTO DE PAIS. Gordon Brown expuso con firmeza las ideas que sostendrá durante su gobierno en materia de política internacional. REUTERS
09 Octubre 2007
LONDRES.- El primer ministro británico, Gordon Brown, inició una contraofensiva para recuperar su credibilidad, golpeada por la decisión de no convocar a elecciones anticipadas, multiplicando reuniones y anunciando recortes de tropas en Irak.
En este sentido, y en su primer mensaje ante el Parlamento, anunció que antes de la primavera (boreal) de 2008 será reducida a menos de la mitad la cantidad de soldados británicos en Irak, aunque siempre en función de las condiciones in situ. De esta forma, en lugar de los 5.500 efectivos británicos actualmente estacionados en el país del Golfo -cerca del complejo del aeropuerto internacional, en las afueras de Basora-, quedarán sólo 2.500.
La semana pasada el premier había anunciado -en una sorpresiva visita a Bagdad- la vuelta a casa de unos 1.000 soldados para esta Navidad.
Brown reconoció que no existe un cronograma para la retirada definitiva y dijo que su país orientará las decisiones según las condiciones en suelo iraquí. Anunció además que Gran Bretaña entregará Basora a las fuerzas de seguridad iraquíes en dos fases y cumplirá sus obligaciones para con la comunidad internacional y para con los iraquíes. En ese marco, informó que los empleados iraquíes que trabajan para el ejército británico en Irak desde hace más de 12 meses recibirán una ayuda financiera para reinstalarse en su país o en otro de la región, y en determinadas circunstancias, en el Reino Unido.
En materia de política interna, el anuncio, concretado durante el fin de semana, de que desistía de adelantar elecciones le significó al primer ministro una lluvia de críticas: desde acusaciones de los conservadores, que sostienen que se acobardó, hasta editoriales donde se afirma que ha perdido credibilidad y autoridad.
Durante su conferencia de prensa mensual, Brown declaró que asumía la total responsabilidad de desistir de realizar comicios en forma anticipada, decisión que, según sus críticos, ha demostrado su indecisión y gran debilidad de carácter. En una entrevista con la BBC, Brown puso fin, de esta manera, a las intensas especulaciones que se habían apoderado del mundo político británico desde hacía varias semanas.
El primer ministro, que sucedió a Tony Blair el 27 de junio pasado, explicó que su decisión de no llamar a una consulta general antes de 2009 -tomada después de sondeos que mostraban un fuerte avance de los conservadores - obedecía a su deseo de presentar la visión que tiene sobre el futuro del país. "Quería tener más tiempo para poder exponer mi visión para Gran Bretaña", dijo, "principalmente en los campos de salud, vivienda, economía y educación", declaró Brown, que había dejado que la fiebre electoral se intensificara durante varias semanas en las que los sondeos daban la ventaja electoral a los laboristas. (Reuter-DPA)

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