07 Octubre 2007 Seguir en 
“Calígula”, la obra de Albert Camus que puso en escena el Teatro Estable de la Provincia, subirá nuevamente a escena esta noche, a las 21, en el teatro Orestes Caviglia (San Martín 251).
Dirigida por Rafael Nofal, la versión está protagonizada por Ricardo Podazza (como Calígula), Susana Santos (como Cesonia), Raúl Schuttemberger (como Helicón), Guillermo Arana (como Escipión) y Jorge García (como Quereas), entre otros.
La historia
Calígula fue finalizada por Camus en 1938, es decir cuando el escritor tenía 25 años de edad. Permaneció inédita hasta 1945, fecha en que Gerard Phillipe la representó en París.
En Calígula, están contenidos en embrión todos lo temas de Camus: la lógica de lo imposible, la búsqueda desesperada de la libertad absoluta y la lucha contra la peste. “Es una de las obras más importantes de Camus y un clásico absoluto del teatro del Siglo XX. A su importante carga dramática se le suma el inocultable trasfondo satírico que pone de manifiesto la locura y el sinsentido del sistema político de los grandes dictadores de ese siglo. Por eso, esta obra tiene una pasmosa vigencia”, sentenció Nofal.
“Calígula” retrata la vida de aquel famoso emperador romano del siglo XII después de Cristo que fue educado por soldados, quienes le pusieron de apodo Calígula por las cáligas o sandalias que vestían estos soldados. “Sucedió a Tiberio en medio del entusiasmo del pueblo, harto del cruel despotismo de éste. Durante un tiempo, llevó adelante un gobierno de tolerancia y justicia, pero ocho meses después de ser nombrado emperador, su mente, no demasiado equilibrada, se transformó definitivamente. Camus recoge los tres últimos años de su reinado.
Una puesta actual
“Camus conocía el lenguaje del teatro. Por eso escribió un texto que mantiene en vilo al espectador con recursos teatrales como la escenografía y el vestuario. Eso lo hemos conservado. Aunque elegimos hacer la versión en la que los actores tienen un vestuario contemporáneo”, resaltó Nofal. Así, todos los actores lucen trajes modernos, hechos con materiales sintéticos y cuero. “Aquí está otro de los desafíos: plantear un Calígula actual. Un Calígula que busca lo imposible, lo que no puede tener. Por eso pide la Luna”, declaró. Esta estética está acompañada por una música electrónica que fue compuesta especialmente para esta obra por Roberto Ortega, sonidista del teatro”, contó Nofal.
El director señaló también que tenía muchas ganas de hacer esta obra. “Es un texto complejo, que no se puede hacer de manera independiente, porque exige muchos actores, un vestuario apropiado y una escenografía importante”, manifestó.
Dirigida por Rafael Nofal, la versión está protagonizada por Ricardo Podazza (como Calígula), Susana Santos (como Cesonia), Raúl Schuttemberger (como Helicón), Guillermo Arana (como Escipión) y Jorge García (como Quereas), entre otros.
La historia
Calígula fue finalizada por Camus en 1938, es decir cuando el escritor tenía 25 años de edad. Permaneció inédita hasta 1945, fecha en que Gerard Phillipe la representó en París.
En Calígula, están contenidos en embrión todos lo temas de Camus: la lógica de lo imposible, la búsqueda desesperada de la libertad absoluta y la lucha contra la peste. “Es una de las obras más importantes de Camus y un clásico absoluto del teatro del Siglo XX. A su importante carga dramática se le suma el inocultable trasfondo satírico que pone de manifiesto la locura y el sinsentido del sistema político de los grandes dictadores de ese siglo. Por eso, esta obra tiene una pasmosa vigencia”, sentenció Nofal.
“Calígula” retrata la vida de aquel famoso emperador romano del siglo XII después de Cristo que fue educado por soldados, quienes le pusieron de apodo Calígula por las cáligas o sandalias que vestían estos soldados. “Sucedió a Tiberio en medio del entusiasmo del pueblo, harto del cruel despotismo de éste. Durante un tiempo, llevó adelante un gobierno de tolerancia y justicia, pero ocho meses después de ser nombrado emperador, su mente, no demasiado equilibrada, se transformó definitivamente. Camus recoge los tres últimos años de su reinado.
Una puesta actual
“Camus conocía el lenguaje del teatro. Por eso escribió un texto que mantiene en vilo al espectador con recursos teatrales como la escenografía y el vestuario. Eso lo hemos conservado. Aunque elegimos hacer la versión en la que los actores tienen un vestuario contemporáneo”, resaltó Nofal. Así, todos los actores lucen trajes modernos, hechos con materiales sintéticos y cuero. “Aquí está otro de los desafíos: plantear un Calígula actual. Un Calígula que busca lo imposible, lo que no puede tener. Por eso pide la Luna”, declaró. Esta estética está acompañada por una música electrónica que fue compuesta especialmente para esta obra por Roberto Ortega, sonidista del teatro”, contó Nofal.
El director señaló también que tenía muchas ganas de hacer esta obra. “Es un texto complejo, que no se puede hacer de manera independiente, porque exige muchos actores, un vestuario apropiado y una escenografía importante”, manifestó.







