25 Septiembre 2007 Seguir en 
Talento, esfuerzo, humildad y el deseo de llegar un poquito más lejos. Esos son los ingredientes que convirtieron al contratenor tucumano Franco Fagioli en una de las voces más buscadas de Europa. De hecho, en octubre, el joven cantante tiene previsto realizar varias funciones de "Julio César" en Oslo. "Viajaré en unos día y regresaré a fin de año. Por eso, antes de irme quise presentar este concierto", señaló el artista. Fagioli se refiere a la presentación que realizará el Coro San Martín de Porres, bajo su dirección, el viernes, a las 22, en el teatro Alberdi. "Cada vez que regreso a Tucumán tengo la necesidad de devolver algo de lo que aprendí aquí. Por eso, con el coro, preparamos algunas presentaciones para hacer cada vez que yo vuelvo", dice Fagioli, que a estas alturas se ha convertido en una figura destacada de la lírica. Recientemente, sus condiciones fueron alabadas por el diario La Nación, que calificó de "brillante" su recital en Buenos Aires junto al guitarrista tucumano Pablo González-Jazey. En el concierto del viernes, Fagioli no cantará sino que tomará la batuta para interpretar un repertorio coral poco frecuente. "En la primera parte del programa haremos piezas corales clásicas para coro a capella, con obras de Palestrina, Rameau y Fauré entre otros", señaló. Pero, además, estrenará una pieza que no se hizo nunca en Tucumán. Se trata del "Magnificat" de Angel Rodamilans, escrito en 1939. "Es una pieza que conozco desde hace mucho tiempo, y que siempre quise hacer en Tucumán. No es muy conocida. Fue escrita por un monje benedictino de la abadía de Monserrat, en España. Allí hay una escuela coral muy famosa y Rodamilans escribió la obra para ser interpretada por ese renombrado coro. Es una pieza a seis voces que tendrá acompañamiento en piano", comentó. Fagioli comentó, además, que es bueno salir de los conciertos convencionales para hacer algunas obras poco conocidas. "A todo el mundo le gusta la Novena Sinfonía de Beethoven o el famoso ?Réquiem? de Mozart. Pero estas obras se hacen siempre y con demasiada frecuencia. La literatura coral tiene obras magníficas que casi ni se conocen y que vale la pena escuchar. ¿Por qué vamos a privarnos entonces de esa belleza?", se preguntó. En este sentido, Fagioli señaló que, cuando regrese a la provincia, en diciembre, tiene pensado realizar con el coro el "Dixit Dominis" de Vivaldi. "El coro irá ensayando mientras yo esté ausente", dijo.







