La condena más leve es de siete años de cárcel

El político aseguró en Santiago que siempre habrá algún Fujimori en las próximas carreras presidenciales peruanas.

EL RETIRO. Fujimori, de 69 años, abandona definitivamente el arresto domiciliario para iniciar el regreso a Perú.  REUTERS
EL RETIRO. Fujimori, de 69 años, abandona definitivamente el arresto domiciliario para iniciar el regreso a Perú. REUTERS
23 Septiembre 2007
LIMA.- La primera sentencia contra Fujimori podría ser por siete años de cárcel, si se lo declara culpable de usurpación de funciones y abuso de autoridad en el allanamiento de una casa de su ex asesor, Vladimiro Montesinos. El caso se remonta a 2000, cuando un falso fiscal allanó la casa de la esposa de Montesinos, Trinidad Becerra, con el supuesto propósito de incautarse de videos comprometedores para el entonces presidente. Ya está listo para sentencia, por lo que su final podría ser cuestión de días.  Según fuentes judiciales, las pruebas en esta causa son contundentes, por lo que el ex mandatario seguramente será sentenciado.
Empero, los peores casos para Fujimori son las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, en las que murieron 25 personas y de las que se le atribuye la autoría intelectual. La Fiscalía pide 30 años de cárcel, además de 100 millones de soles de reparación (unos U$S 32 millones) por homicidio calificado, asesinato y lesiones graves. También 30 años pide la Fiscalía en el caso llamado “Sótanos del Servicio de Inteligencia del Ejército”. En este asunto no hay claridad por el momento, pues la Justicia chilena sólo aprobó la extradición por los secuestros de un periodista y de un empresario, pero no por los secuestros y asesinatos de dos estudiantes y de un panadero, lo que modera su gravedad.
Hay tres casos por los que la Fiscalía pide 10 años de prisión cada uno: los sobornos a congresistas de la oposición para que cambiaran de bando, la asociación ilícita con medios de comunicación y la entrega irregular de una indemnización por U$S 15 millones para Montesinos. Además, se piden ocho años por el espionaje telefónico contra diversas personas.

Penas no acumulativas
En el ordenamiento jurídico peruano, las penas no son acumulativas. Vale decir que Fujimori sólo pagará la mayor que se le imponga. Salvo el caso del allanamiento, en el que todo está listo para la sentencia, los restantes procesos deben pasar por el juicio oral. El procurador anticorrupción, Carlos Briceño, cree que todo tardará unos tres o cuatro meses.
La Justicia peruana ya no podrá procesar a Fujimori por varios casos de corrupción que no fueron aceptados por la Justicia chilena. Además, si se formularan nuevos cargos contra el ex mandatario, esos procesos también tendrían que ser aprobados por la Corte Suprema de Chile.

El factor tiempo
La fiscal peruana Adelaida Bolívar dijo que el proceso contra el ex mandatario se iniciará con un juicio oral apenas sea confinado a un centro de detención. Según el procurador anticorrupción, Carlos Briceño, el juicio sería rápido. Los tiempos en este juicio son capitales, pues Fujimori cumplirá 70 años en julio, y según la ley peruana si en ese momento no ha recibido condena no podrá ser encarcelado y tendrá régimen domiciliario. La Sala que juzgará a Fujimori está conformada por los magistrados César San Martín, Víctor Prado Saldarriaga y Hugo Príncipe, cuya idoneidad fue reconocida ayer por los medios de prensa de Lima.

La corriente popular
Mientras aguardaba a los funcionarios que participaron del procedimiento de extradición, el ex presidente peruano garantizó que de todas maneras habrá algún Fujimori presente en las próximas carreras presidenciales de su país. “Sigo contando con el respaldo mayoritario de una corriente popular muy fuerte, la corriente que todo el mundo conoce: ¡el fujimorismo sigue vivo! Y ahora debería estar con más adrenalina”, dijo en entrevista otorgada a Canal 13 en momentos en que descendía en la “Hacienda Chicureo” el helicóptero que rocedió a deportarlo. Con serenidad, Fujimori afirmó que no estaba sorprendido por la acusaciones en su contra. “Siempre un líder político, que ha tenido éxitos y que tiene un respaldo popular, tiene enemigos políticos”, opinó.
Fujimori esperó su deportación comiendo pizza con su hija Sashi, tras despedirse de sus vecinos en el exclusivo condominio de Chicureo. En esta residencia aguardó bajo arresto domiciliario el fallo extraditorio que dictó la Corte Suprema chilena por cinco cargos de corrupción y dos de violaciones a los derechos humanos. (DPA-Reuter)

ANALISIS
El tsunami
Por Mónica y Luis Arce, agencia Reuter
LIMA.- Tras siete años prófugo, Alberto Fujimori regresa a Perú llevando en su equipaje más de una incertidumbre: ¿será ahora el samurai cuyo sable divida en dos a los peruanos o el tsunami que alborote el orden político en Perú?
Hace más de 17 años, cuando recién incursionaba en la política, Fujimori apareció en la portada de una revista con ropa oriental blandiendo una espada de samurai, el guerrero japonés con el que siempre le ha gustado ser comparado. En julio de 1990, cuando se ciñó por vez primera la banda presidencial, millones de peruanos reconocieron que el bisoño político era un fenómeno real al que bautizaron tsunami, cuyo ímpetu rebasó todo pronóstico.

Las dos campanas
Fujimori, ingeniero agrónomo y ex profesor de matemáticas, sigue despertando odios y pasiones en Perú. Sus seguidores lo defienden a capa y espada, agradecidos porque durante su gestión redujo la hiperinflación y pacificó al país tras años de lucha interna. Pero sus detractores le restregan la corrupción y los abusos a los derechos humanos que tiñieron su mandato.
El gobierno de Alan García, criticado por opositores por una supuesta inacción frente a la extradición, está a la expectativa de un nuevo escenario político. García podría perder el decisivo apoyo parlamentario que le ha dado la bancada fujimorista que, con 13 miembros, es la cuarta y decisiva fuerza en un Parlamento.
Orgulloso de sus raíces japonesas, el ex presidente conquistó a muchos en Tokio tras una exitosa pero sangrienta operación de rescate de rehenes en la embajada de Japón en Lima durante su gobierno, pero no fue suficiente para que lo eligieran senador de ese país en los comicios de julio.
La fama de impredecible y pragmático, que él mismo sabe que tiene, la obtuvo por las polémicas y drásticas decisiones que ha tomado en su vida política sin que le temblara la mano.
Con el apoyo popular, cerró el Congreso dos años después de iniciar su mandato, al que llegó en 1990 tras vencer al escritor Mario Vargas Llosa. “Estoy acostumbrado a tomar decisiones a veces inesperadas, que un poco es mi estilo”, aseguró en una entrevista que concedió a Reuters hace unos meses. (Reuter)

Derivaciones de la extradicción
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, se presentará en la Asamblea General de la ONU y lucirá esta importante victoria judicial. Bachelet impulsará ante el foro, en Nueva York, el ingreso de Chile al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Desde ya cuenta con el respaldo de Amnistía Internacional y de Human Rights Watch, las principales organizaciones internacionales de derechos humanos, que declararon a Chile líder mundial en esta materia. (DPA)

Un tratado bilateral firmado en 1933 impide a la Justicia peruana juzgar a Fujimori por los 40 delitos que se fueron acumulando en su contra desde que huyó del país. Es por eso que sólo podrá encausar al ex mandatario por los crímenes aprobados en el fallo extraditorio. (DPA)

El gobierno chileno, debilitado por sus problemas internos, tenía previsto expulsar a Japón a Fujimori si el fallo lo favorecía. La presidenta Bachelet se encargó personalmente de coordinar la implementación de la resolución judicial, ya que hoy viaja a Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU. (Reuter)

En los cálculos de Fujimori se encontraban cuatro cargos extraditables, pero no siete. El mismo reconoció esta circunstancia poco antes de partir de regreso a su país. No obstante, dijo que tiene la certeza de que saldrá airoso cuando enfrente los cargos con las acciones de su gobierno. El ex presidente admitió de todos modos que cometió fallas garrafales durante sus mandatos. (Télam)

El embajador de Japón en Perú, Hitohiro Ishida, dijo en Lima que el gobierno de su país respeta el veredicto de la Justicia chilena. el viernes, mientras la Corte Suprema de Justicia emitía el fallo, Ishida asistía a la firma de un préstamo otorgado a Perú por un banco de cooperación internacional japonés. Es el primer acuerdo binacional alcanzado por el gobierno de Alan García, tras un largo enfriamiento de las relaciones entre Tokio y Lima por el caso Fujimori. (Reuter)
u uno de cada cuatro peruanos desea que Fujimori retome el protagonismo político en el país, según una encuesta divulgada el viernes. Muchos observadores recordaron que  Alan García accedió a la presidencia gracias al voto de los fujimoristas.

Un engorroso operativo, por momentos rodeado de misterio, caracterizó el trámite de deportación La idea inicial de la Policía chilena era sacar a Fujimori de Chile el viernes, en un helicóptero que lo trasladaría desde Chicureo hasta el aeropuerto internacional santiaguino. Otro avión policial chileno lo llevaría desde allí hasta Arica, en la frontera norte, para luego entregarlo a las autoridades peruanas en el paso internacional de Chacalluta. Pero Lima cambió los planes. El helicóptero, efectivamente, llegó a Chicureo el viernes, pero se fue sin el ex mandatario a bordo. Después se supo que Perú había enviado ayer un pequeño avión Antonov a Santiago, Esto descartó la entrega del prófugo a través de la frontera. El Antonov hizo escala técnica en Antofagasta. (Télam)