23 Septiembre 2007 Seguir en 
LIMA.- Alberto Fujimori, extraditado por Chile, llegó ayer tras casi siete años de ausencia a Lima, para ser procesado por delitos de lesa humanidad y corrupción. El avión de la Policía peruana que transportó al ex presidente desde Santiago de Chile aterrizó sorpresivamente en el aeropuerto de la Fuerza Aérea, en el sureño distrito limeño de Santiago de Surco. Inmediatamente fue llevado a la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía, donde estará recluido hasta que se inicien sus procesos.
La maniobra despistó a los fujimoristas que lo esperaban en el aeropuerto de la Policía, al otro extremo de la ciudad. Estos fujimoristas -unos 300, según fuentes policiales- protagonizaron desórdenes en inmediaciones del aeropuerto policial de Lima, adonde suponían que iba a aterrizar el avión. Los manifestantes, casi todos de apariencia humilde, agredieron a los efectivos en su intento por llegar al aeropuerto. Los uniformados respondieron en algunos casos y el caos se extendió por momentos en la zona donde se hallan los aeropuertos internacional, militar y policial. Paralelamente, detractores del ex mandatario y activistas de los derechos humanos recorrieron las calles de Lima pidiendo justicia.
Ambas expresiones populares evidenciaron el grado de división que ha causado el regreso del ex mandatario a Perú. Fujimori, que gobernó con mano dura entre 1999 y 2000, se convirtió en el primer mandatario de la historia moderna que es extraditado por cargos de violaciones de los derechos humanos. La Corte Suprema de Justicia aprobó dos cargos de abusos a los derechos humanos y cinco de corrupción, de los 13 presentados por la Justicia peruana con fines de extradición.
Soledad en Tacna
Dos escalas técnicas hizo el pequeño avión Antonov que llevó a Fujimori a Lima. La primera, en Antofagasta, demoró más tiempo que lo esperado a raíz de una indisposición de Fujimori. Después, el avión aterrizó en Tacna. En esta ciudad no se produjeron concentraciones masivas ni al exterior ni al interior del aeropuerto. Un ex candidato al Congreso por el sector fujimorista, acompañado por otra persona y un niño, llegaron hasta el lugar para mostrar su respaldo a Fujimori. Durante la escala técnica el ex mandatario (1990-2000) no descendió de la nave, donde también viajaban policías y un médico.
El ex mandatario permanecerá recluido en una habitación de 15 metros cuadrados sometido al régimen penitenciario llamado Régimen Cerrado Especial, que le permite salidas al patio de dos horas diarias, visitas limitadas sólo a familiares y abogados. Asimismo, podrá conversar a través de un locutorio con sus visitantes. No dispondrá de televisión, pero sí tendrá acceso a revistas y periódicos. (Reuter-DPA)
Perú vino solicitando desde entonces a Tokio la extradición del prófugo ex mandatario. La razón es simple: el acusado también es ciudadano japonés.
A fines de 2005, Fujimori provocó un terremoto político en Perú, al llegar sorpresivamente a Chile, donde él mismo reconoció que tiene buenos amigos.
En Chile llevó una vida acomodada y se dedicó a viajar por el interior del país. Así fue hasta que Perú pidió su detención, con fines de extradición.
Tras ser confinado a un arresto domiciliario, se dedicó a recibir visitas en la residencial “Hacienda Chicureo”, que cuenta con piscina y campo de golf.
En 2006 lanzó sin éxito su postulación presidencial. Este año se presentó como candidato a senador por un partido de Japón, pero el electorado lo ignoró.
La maniobra despistó a los fujimoristas que lo esperaban en el aeropuerto de la Policía, al otro extremo de la ciudad. Estos fujimoristas -unos 300, según fuentes policiales- protagonizaron desórdenes en inmediaciones del aeropuerto policial de Lima, adonde suponían que iba a aterrizar el avión. Los manifestantes, casi todos de apariencia humilde, agredieron a los efectivos en su intento por llegar al aeropuerto. Los uniformados respondieron en algunos casos y el caos se extendió por momentos en la zona donde se hallan los aeropuertos internacional, militar y policial. Paralelamente, detractores del ex mandatario y activistas de los derechos humanos recorrieron las calles de Lima pidiendo justicia.
Ambas expresiones populares evidenciaron el grado de división que ha causado el regreso del ex mandatario a Perú. Fujimori, que gobernó con mano dura entre 1999 y 2000, se convirtió en el primer mandatario de la historia moderna que es extraditado por cargos de violaciones de los derechos humanos. La Corte Suprema de Justicia aprobó dos cargos de abusos a los derechos humanos y cinco de corrupción, de los 13 presentados por la Justicia peruana con fines de extradición.
Soledad en Tacna
Dos escalas técnicas hizo el pequeño avión Antonov que llevó a Fujimori a Lima. La primera, en Antofagasta, demoró más tiempo que lo esperado a raíz de una indisposición de Fujimori. Después, el avión aterrizó en Tacna. En esta ciudad no se produjeron concentraciones masivas ni al exterior ni al interior del aeropuerto. Un ex candidato al Congreso por el sector fujimorista, acompañado por otra persona y un niño, llegaron hasta el lugar para mostrar su respaldo a Fujimori. Durante la escala técnica el ex mandatario (1990-2000) no descendió de la nave, donde también viajaban policías y un médico.
El ex mandatario permanecerá recluido en una habitación de 15 metros cuadrados sometido al régimen penitenciario llamado Régimen Cerrado Especial, que le permite salidas al patio de dos horas diarias, visitas limitadas sólo a familiares y abogados. Asimismo, podrá conversar a través de un locutorio con sus visitantes. No dispondrá de televisión, pero sí tendrá acceso a revistas y periódicos. (Reuter-DPA)
El camino del prófugo
Hace siete años, cuando el escándalo de corrupción puso en jaque su tercer y último mandato, huyó a Japón y desde allí envió su renuncia por fax.Perú vino solicitando desde entonces a Tokio la extradición del prófugo ex mandatario. La razón es simple: el acusado también es ciudadano japonés.
A fines de 2005, Fujimori provocó un terremoto político en Perú, al llegar sorpresivamente a Chile, donde él mismo reconoció que tiene buenos amigos.
En Chile llevó una vida acomodada y se dedicó a viajar por el interior del país. Así fue hasta que Perú pidió su detención, con fines de extradición.
Tras ser confinado a un arresto domiciliario, se dedicó a recibir visitas en la residencial “Hacienda Chicureo”, que cuenta con piscina y campo de golf.
En 2006 lanzó sin éxito su postulación presidencial. Este año se presentó como candidato a senador por un partido de Japón, pero el electorado lo ignoró.
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