23 Septiembre 2007 Seguir en 
El blues dejó su huella en Tucumán. Con el encanto y la magia del género, el destacado guitarrista Miguel Botafogo tocó en la noche del viernes ante un público entusiasta, que llenó el teatro San Martín y aplaudió a rabiar cada una de las "osadías" musicales del artista.
De hecho, Botafogo impactó con una versión de "Blues de Santa Fe" transformado en "Blues de Tucumán", en emotivo homenaje a Los Tucu Tucu.
El show comenzó a las 22, con otro homenaje. En versión country blues y sólo con su guitarra acústica, Botafogo tocó "Desconfío", de Pappo Napolitano.
A medida que transcurría el tiempo y las canciones, el artista -considerado como uno de los mejores guitarristas de blues del país- deslumbró con sus interpretaciones. Sobre todo en el segmento en el que tocó en soledad con su guitarra cromada -de sonido algo metálico- un tema que movilizó y sensibilizó al público tucumano.
Pero no sólo la habilidad, maestría y sensibilidad de Botafogo sedujo al público. También los músicos que lo acompañaron -todos jóvenes tan virtuosos y compenetrados con el blues como el mismo Botafogo- supieron arrancar aplausos encendido. Un ejemplo concreto fue el solo de la baterista Silvana "Bad Baby" que terminó con una cerrada ovación del público.
Luis Carrizo, un médico de 46 años, se mostró sorprendido con el recital y destacó la importancia de que se traiga este tipo de shows al teatro San Martín. "Si esto hubiera sido en un club, yo no habría ido a verlo porque no me gusta ir a las canchas o los estadios", comentó.
Carolina Galván, de 18 años, fue al teatro acompañada por su novio y también quedó maravillada con el blues. "Es un estilo musical que nunca me llamó la atención y que ahora descubrí. Es realmente maravilloso", señaló emocionada.
De hecho, Botafogo impactó con una versión de "Blues de Santa Fe" transformado en "Blues de Tucumán", en emotivo homenaje a Los Tucu Tucu.
El show comenzó a las 22, con otro homenaje. En versión country blues y sólo con su guitarra acústica, Botafogo tocó "Desconfío", de Pappo Napolitano.
A medida que transcurría el tiempo y las canciones, el artista -considerado como uno de los mejores guitarristas de blues del país- deslumbró con sus interpretaciones. Sobre todo en el segmento en el que tocó en soledad con su guitarra cromada -de sonido algo metálico- un tema que movilizó y sensibilizó al público tucumano.
Pero no sólo la habilidad, maestría y sensibilidad de Botafogo sedujo al público. También los músicos que lo acompañaron -todos jóvenes tan virtuosos y compenetrados con el blues como el mismo Botafogo- supieron arrancar aplausos encendido. Un ejemplo concreto fue el solo de la baterista Silvana "Bad Baby" que terminó con una cerrada ovación del público.
Luis Carrizo, un médico de 46 años, se mostró sorprendido con el recital y destacó la importancia de que se traiga este tipo de shows al teatro San Martín. "Si esto hubiera sido en un club, yo no habría ido a verlo porque no me gusta ir a las canchas o los estadios", comentó.
Carolina Galván, de 18 años, fue al teatro acompañada por su novio y también quedó maravillada con el blues. "Es un estilo musical que nunca me llamó la atención y que ahora descubrí. Es realmente maravilloso", señaló emocionada.







