22 Septiembre 2007 Seguir en 
“Mi ex marido es muy nervioso. No sé qué pudo haber pasado, pero tiene la tendencia de perder la tranquilidad con mucha facilidad”. Asustada por todo lo que había sucedido, Julia Sandoval, ex esposa de Juan Dante Arévalo, comentó qué sabía respecto de los hechos.
Los vecinos, enfurecidos, destrozaron a pedradas el frente de su casa. “No sé por qué me hicieron esto. Hace 22 años que estoy divorciada. No tengo nada que ver con él. Ahora tengo miedo”, dijo la mujer. ¿Su ex marido suele portar armas?, le preguntó LA GACETA. “La verdad es que cuando vivía aquí tenía armas para defendernos. Pero no sé si ahora llevaba una”, dijo, luego de pensarlo durante algunos segundos. Sandoval aseguró que en reiteradas oportunidades habían entrado a robar en la propiedad de pasaje Finley y Eugenio Méndez. “Robaron las rejas, las puertas; entran muchos chicos a drogarse”, indicó. Dijo que su ex marido había sembrado una huerta en esa propiedad. “Le pisaban las lechugas; estaba cansado; digo esto, aunque no lo justifico, si fue él el que disparó”, agregó la mujer, que temía que los vecinos incendiaran su vivienda. “Esta es una zona muy insegura. Es tierra de nadie”, advirtió. “Yo quiero que se sepa lo que pasó pero también quiero que entiendan que no tengo nada que ver. Nadie me va a pagar los daños de mi casa”, finalizó.
Los vecinos, enfurecidos, destrozaron a pedradas el frente de su casa. “No sé por qué me hicieron esto. Hace 22 años que estoy divorciada. No tengo nada que ver con él. Ahora tengo miedo”, dijo la mujer. ¿Su ex marido suele portar armas?, le preguntó LA GACETA. “La verdad es que cuando vivía aquí tenía armas para defendernos. Pero no sé si ahora llevaba una”, dijo, luego de pensarlo durante algunos segundos. Sandoval aseguró que en reiteradas oportunidades habían entrado a robar en la propiedad de pasaje Finley y Eugenio Méndez. “Robaron las rejas, las puertas; entran muchos chicos a drogarse”, indicó. Dijo que su ex marido había sembrado una huerta en esa propiedad. “Le pisaban las lechugas; estaba cansado; digo esto, aunque no lo justifico, si fue él el que disparó”, agregó la mujer, que temía que los vecinos incendiaran su vivienda. “Esta es una zona muy insegura. Es tierra de nadie”, advirtió. “Yo quiero que se sepa lo que pasó pero también quiero que entiendan que no tengo nada que ver. Nadie me va a pagar los daños de mi casa”, finalizó.










