22 Septiembre 2007 Seguir en 
Durante media hora, en San Cayetano se vivió un infierno. Decenas de vecinos, indignados por la muerte de Lucas Córdoba, decidieron hacer justicia por mano propia. Primeramente, le advirtieron a la Policía que, si sacaban al acusado del interior de la casa, lo matarían. Pero, como este no estaba allí, decidieron descargar la furia en las propiedades del sospechoso.
Minutos después del homicidio y, al ver que los policías no ingresaban en la casa donde supuestamente estaba el tirador, varios jóvenes intentaron trepar la medianera de la vivienda de la víctima, pero fueron persuadidos por la Policía para que no ingresaran. "¡Claro, como no era hijo tuyo, milico!", le gritó una mujer a uno de los policías. A la zona comenzaron a llegar tropas de Infantería y de la Policía Vial, además de los agentes de la seccional 4a, de la Regional Capital y de la Dirección de Investigaciones que ya se encontraban allí. Con el correr de las horas, algunos vecinos, con el permiso de la fiscal Teresita Marnero, ingresaron en el inmueble afirmaron que el acusado no estaba allí, decenas de jóvenes se dirigieron a la casa de Julia Sandoval, ex esposa de Juan Dante Arévalo. Con cascotes y pedazos de baldosas atacaron el frente de la vivienda, ubicada en la esquina de Tomas Edison y Eugenio Méndez. Durante varios minutos se escuchó el estallido de los vidrios, hasta que irrumpieron los policías que, protegiéndose con escudos, comenzaron a disparar balas de goma para dispersar a los atacantes. Pero con ello no hicieron más que enardecer aún más los ánimos.
Cuerpo a cuerpo
A los más jóvenes se sumaron varios adultos, que se enfrentaron cuerpo a cuerpo con los policías. Nadie podía tranquilizarlos. Durante el enfrentamiento, el comisario inspector Víctor Pacheco fue apedreado en la cabeza, y debió ser asistido para suturar la herida.
Mientras todo esto pasaba, al menos cinco menores destrozaron una camioneta Fiat Fiorino, propiedad de los Arévalo, y robaron todo lo que había en el interior. El vehículo quedó en medio de la calle, abollado por los cascotazos. Anoche, para evitar males mayores, la zona había sido reforzada a cargo de Infantería, ya que se creía que podrían intentar prenderle fuego a la vivienda.
Minutos después del homicidio y, al ver que los policías no ingresaban en la casa donde supuestamente estaba el tirador, varios jóvenes intentaron trepar la medianera de la vivienda de la víctima, pero fueron persuadidos por la Policía para que no ingresaran. "¡Claro, como no era hijo tuyo, milico!", le gritó una mujer a uno de los policías. A la zona comenzaron a llegar tropas de Infantería y de la Policía Vial, además de los agentes de la seccional 4a, de la Regional Capital y de la Dirección de Investigaciones que ya se encontraban allí. Con el correr de las horas, algunos vecinos, con el permiso de la fiscal Teresita Marnero, ingresaron en el inmueble afirmaron que el acusado no estaba allí, decenas de jóvenes se dirigieron a la casa de Julia Sandoval, ex esposa de Juan Dante Arévalo. Con cascotes y pedazos de baldosas atacaron el frente de la vivienda, ubicada en la esquina de Tomas Edison y Eugenio Méndez. Durante varios minutos se escuchó el estallido de los vidrios, hasta que irrumpieron los policías que, protegiéndose con escudos, comenzaron a disparar balas de goma para dispersar a los atacantes. Pero con ello no hicieron más que enardecer aún más los ánimos.
Cuerpo a cuerpo
A los más jóvenes se sumaron varios adultos, que se enfrentaron cuerpo a cuerpo con los policías. Nadie podía tranquilizarlos. Durante el enfrentamiento, el comisario inspector Víctor Pacheco fue apedreado en la cabeza, y debió ser asistido para suturar la herida.
Mientras todo esto pasaba, al menos cinco menores destrozaron una camioneta Fiat Fiorino, propiedad de los Arévalo, y robaron todo lo que había en el interior. El vehículo quedó en medio de la calle, abollado por los cascotazos. Anoche, para evitar males mayores, la zona había sido reforzada a cargo de Infantería, ya que se creía que podrían intentar prenderle fuego a la vivienda.










