21 Septiembre 2007 Seguir en 
SAN SEBASTIAN.- La violencia fue la protagonista de la apertura del 55º Festival de Cine de San Sebastián, que se inauguró con "Promesas del este", un impactante thriller del director canadiense David Cronenberg en el que Viggo Mortensen encarna a un agente secreto que se infiltra en una rama de la mafia rusa en Londres. La proyección concluyó con un estruendoso aplauso por parte del público que llenó la sala principal del Kursaal, el edificio con vista al mar donde se exhiben las películas que, como esta, compiten en la sección oficial del festival donostiarra.
Cronenberg y Mortensen vuelven a unir su talento en esta oportunidad (la primera vez fue para filmar la multipremiada "Una historia violenta") y logran un resultado asombroso: una historia que transcurre con igual soltura y solidez tanto en el territorio oscuro y pecaminoso del crimen organizado como en la luminosidad latente de una forma de vida justa y pacífica.
"Yo abordo la vida y la muerte de manera natural", dijo Cronenberg en una conferencia de prensa abarrotada de periodistas, y agregó: "si voy a filmar violencia, debo hacerlo de la manera más real y natural posible, porque la violencia no es algo estético sino que es la destrucción física del cuerpo humano". "Por eso insisto tanto en lo físico, porque busco comunicar la realidad de la violencia que implica un asesinato", señaló el director de "La mosca", "La zona muerta" y "El almuerzo desnudo" en referencia a las aterradoras escenas de violencia explícita y a una sangrienta pelea con cuchillos -un momento realmente impactante- que se ven en la película.
"Si no gana el Oscar, será el final de nuestra relación", bromeó Cronenberg sobre el trabajo de Mortensen. Sin embargo, el actor, con su inconfundible acento argentino cuando habla español, se mostró más cauto, tal vez porque los premios escasean en su vitrina. "No tengo mucho conocimiento (sobre los premios). Pienso que hay que tener suerte", afirmó lacónicamente el actor. "El que ocurra o no no va a cambiar mi opinión de la película, ya que creo que es buenísima", dijo el intérprete, que saltó a la fama como el guerrero Aragorn de "El señor de los anillos". Además, no cree que vaya a influir en la decisión del jurado su amistad con uno de sus miembros, el actor Eduardo Noriega, con quien compartió set en "Alatriste".
Mortensen se presentó con una curiosa perilla y un no menos llamativo bigote, indicio de que está embarcado en un nuevo proyecto. El actor se prepara para rodar a las órdenes de su compañero Ed Harris la película "Appaloosa". (Télam y DPA)
Cronenberg y Mortensen vuelven a unir su talento en esta oportunidad (la primera vez fue para filmar la multipremiada "Una historia violenta") y logran un resultado asombroso: una historia que transcurre con igual soltura y solidez tanto en el territorio oscuro y pecaminoso del crimen organizado como en la luminosidad latente de una forma de vida justa y pacífica.
"Yo abordo la vida y la muerte de manera natural", dijo Cronenberg en una conferencia de prensa abarrotada de periodistas, y agregó: "si voy a filmar violencia, debo hacerlo de la manera más real y natural posible, porque la violencia no es algo estético sino que es la destrucción física del cuerpo humano". "Por eso insisto tanto en lo físico, porque busco comunicar la realidad de la violencia que implica un asesinato", señaló el director de "La mosca", "La zona muerta" y "El almuerzo desnudo" en referencia a las aterradoras escenas de violencia explícita y a una sangrienta pelea con cuchillos -un momento realmente impactante- que se ven en la película.
"Si no gana el Oscar, será el final de nuestra relación", bromeó Cronenberg sobre el trabajo de Mortensen. Sin embargo, el actor, con su inconfundible acento argentino cuando habla español, se mostró más cauto, tal vez porque los premios escasean en su vitrina. "No tengo mucho conocimiento (sobre los premios). Pienso que hay que tener suerte", afirmó lacónicamente el actor. "El que ocurra o no no va a cambiar mi opinión de la película, ya que creo que es buenísima", dijo el intérprete, que saltó a la fama como el guerrero Aragorn de "El señor de los anillos". Además, no cree que vaya a influir en la decisión del jurado su amistad con uno de sus miembros, el actor Eduardo Noriega, con quien compartió set en "Alatriste".
Mortensen se presentó con una curiosa perilla y un no menos llamativo bigote, indicio de que está embarcado en un nuevo proyecto. El actor se prepara para rodar a las órdenes de su compañero Ed Harris la película "Appaloosa". (Télam y DPA)







