Los sobrevivientes duermen en las calles
Continúa la búsqueda de víctimas del terremoto que dejó en Perú más de 500 muertos, más de 1.000 heridos y 17.000 viviendas destruidas. Ayuda humanitaria de todo el mundo. Un Hércules partió desde Buenos Aires. Hallan con vida a un cura en una iglesia destruida.
18 Agosto 2007 Seguir en 
PISCO.- Dos días después de los terremotos que sacudieron el oeste del país, las brigadas de rescate continuaban buscando más víctimas entre los escombros.
El presidente Alan García pidió calma a la población y reconoció que había problemas en el reparto de la ayuda que llegaba de todas partes del mundo. “Nadie va a morir de sed y nadie va a morir de hambre, eso puedo garantizarlo”, dijo García durante su visita a Pisco. Los muertos sumaban más de 500 y los heridos más de 1.000, en tanto las viviendas destruidas alcanzaban a 17.000, tras el sismo que obligó a una gran cantidad de pobladores a dormir en las calles.
Un helicóptero con ayuda humanitaria para los damnificados aterrizó de emergencia sobre un almacén en Ica, otra de las ciudades golpeada por el terremoto. No hubo heridos, aunque la nave quedó en mal estado.
Disputa en el cementerio
En tanto, en el cementerio de la ciudad decenas de personas peleaban por los escasos espacios libres que quedaban y otros cavaban en los jardines para enterrar a sus muertos. Ayer, un sismo de magnitud 5,9 en la escala de Richter estremeció nuevamente la región, inclusive Lima, y causó pánico entre los pobladores de Pisco. Esta es una ciudad de 120.000 habitantes con gran parte de sus casas hechas de adobe. Tiene en la pesca una de sus principales actividades. Además, es famosa por el licor de uva que lleva su nombre.
Dos días después del terremoto, cientos de réplicas de menor intensidad han causado temor en las localidades más afectadas. García presentó sus condolencias a las familias de las víctimas y dijo que aún no podía hacer un cálculo de los daños económicos que el movimiento telúrico ha provocado.
El sismo también afectó a uno de los mayores santuarios naturales del país, que alberga lobos marinos y aves. La reserva de Paracas sufrió serios daños y fue cerrada a los turistas temporalmente. En el centro de la capital, la bandera peruana flameaba a media asta ya que se declaró duelo nacional.
Casi un milagro
Un sacerdote peruano, José Torres, que celebraba una misa de difuntos en la iglesia San Clemente, de Pisco, cuando fue destruida por el terremoto, fue milagrosamente rescatado ileso de los escombros en la madrugada del viernes. “Estaba debajo de todos los adobes, sano y salvo, en una especie de cueva que se había formado con una parte del techo (la bóveda) que cayó en el terremoto”, dijo el subcomandante de Bomberos, Roberto Ognio. Los bomberos luchaban contra el reloj en la iglesia para seguir buscando entre los restos del templo a algunas de las decenas de personas que han sido reportadas como desaparecidas.
“Hemos dormido con un ojo abierto, no sólo por los temblores sino también por los robos que se producen”, dijo por su parte Adelaida Aquije, una madre de Ica que refleja la situación de una gran parte de los damnificados.
En tanto, un avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina, con 12 toneladas de mercadería y ayuda humanitaria para las víctimas, partió ayer desde Buenos Aires. Entre los elementos enviados figuran frazadas, carpas, medicamentos y pastillas potabilizadoras. Chile, por su parte, envió 20 toneladas de ayuda para la ciudad de Pisco. El cargamento incluye carpas, catres, medicamentos, frazadas y otros artículos solicitados por el gobierno peruano a su par chileno.
La ayuda internacional a Perú asciende a U$S 40 millones, informó la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI). El monto es producto de los U$S 5 millones recibidos en efectivo y ayuda humanitaria desde que ocurrió la tragedia; otros U$S 5 millones acordados en la reunión de la junta de cooperantes internacionales que se realizó en Lima, y U$S 30 millones ofrecidos por la ONU.
La primera etapa
“Sólo tenemos palabras de agradecimiento y vamos a ver que su apoyo y cooperación sea apropidamente canalizado”, dijo el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo. El jefe del equipo ministerial indicó que la ayuda internacional no es sólo para la primera de etapa de atención a los heridos y damnificados, sino también para el proceso de reconstrucción en las ciudades del departamento de Ica. (Reuter-AFP-DPA-DyN)
El presidente Alan García pidió calma a la población y reconoció que había problemas en el reparto de la ayuda que llegaba de todas partes del mundo. “Nadie va a morir de sed y nadie va a morir de hambre, eso puedo garantizarlo”, dijo García durante su visita a Pisco. Los muertos sumaban más de 500 y los heridos más de 1.000, en tanto las viviendas destruidas alcanzaban a 17.000, tras el sismo que obligó a una gran cantidad de pobladores a dormir en las calles.
Un helicóptero con ayuda humanitaria para los damnificados aterrizó de emergencia sobre un almacén en Ica, otra de las ciudades golpeada por el terremoto. No hubo heridos, aunque la nave quedó en mal estado.
Disputa en el cementerio
En tanto, en el cementerio de la ciudad decenas de personas peleaban por los escasos espacios libres que quedaban y otros cavaban en los jardines para enterrar a sus muertos. Ayer, un sismo de magnitud 5,9 en la escala de Richter estremeció nuevamente la región, inclusive Lima, y causó pánico entre los pobladores de Pisco. Esta es una ciudad de 120.000 habitantes con gran parte de sus casas hechas de adobe. Tiene en la pesca una de sus principales actividades. Además, es famosa por el licor de uva que lleva su nombre.
Dos días después del terremoto, cientos de réplicas de menor intensidad han causado temor en las localidades más afectadas. García presentó sus condolencias a las familias de las víctimas y dijo que aún no podía hacer un cálculo de los daños económicos que el movimiento telúrico ha provocado.
El sismo también afectó a uno de los mayores santuarios naturales del país, que alberga lobos marinos y aves. La reserva de Paracas sufrió serios daños y fue cerrada a los turistas temporalmente. En el centro de la capital, la bandera peruana flameaba a media asta ya que se declaró duelo nacional.
Casi un milagro
Un sacerdote peruano, José Torres, que celebraba una misa de difuntos en la iglesia San Clemente, de Pisco, cuando fue destruida por el terremoto, fue milagrosamente rescatado ileso de los escombros en la madrugada del viernes. “Estaba debajo de todos los adobes, sano y salvo, en una especie de cueva que se había formado con una parte del techo (la bóveda) que cayó en el terremoto”, dijo el subcomandante de Bomberos, Roberto Ognio. Los bomberos luchaban contra el reloj en la iglesia para seguir buscando entre los restos del templo a algunas de las decenas de personas que han sido reportadas como desaparecidas.
“Hemos dormido con un ojo abierto, no sólo por los temblores sino también por los robos que se producen”, dijo por su parte Adelaida Aquije, una madre de Ica que refleja la situación de una gran parte de los damnificados.
En tanto, un avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina, con 12 toneladas de mercadería y ayuda humanitaria para las víctimas, partió ayer desde Buenos Aires. Entre los elementos enviados figuran frazadas, carpas, medicamentos y pastillas potabilizadoras. Chile, por su parte, envió 20 toneladas de ayuda para la ciudad de Pisco. El cargamento incluye carpas, catres, medicamentos, frazadas y otros artículos solicitados por el gobierno peruano a su par chileno.
La ayuda internacional a Perú asciende a U$S 40 millones, informó la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI). El monto es producto de los U$S 5 millones recibidos en efectivo y ayuda humanitaria desde que ocurrió la tragedia; otros U$S 5 millones acordados en la reunión de la junta de cooperantes internacionales que se realizó en Lima, y U$S 30 millones ofrecidos por la ONU.
La primera etapa
“Sólo tenemos palabras de agradecimiento y vamos a ver que su apoyo y cooperación sea apropidamente canalizado”, dijo el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo. El jefe del equipo ministerial indicó que la ayuda internacional no es sólo para la primera de etapa de atención a los heridos y damnificados, sino también para el proceso de reconstrucción en las ciudades del departamento de Ica. (Reuter-AFP-DPA-DyN)








